Edición No. 552 | 28 DE OCTUBRE DE 2008
 
 
 
Relieve
 
Banquero, con orgullo
 
La crisis por la que atraviesa la banca internacional no afecta los planes de Scotiabank. Apoyados en su casa matriz y en la solidez del sistema bancario de su país, el más sano del mundo, impulsarán su presencia en Panamá 
 
Yolanda Sandoval 
ysandoval@prensa.com 
 
Stephen Bagnarol está orgulloso de ser canadiense. El World Economic Forum acaba de publicar su Informe sobre Competitividad Global 2008-2009 en el que sitúa al sistema bancario de su natal como el más sólido y sano del mundo, en un contexto de fracasos bancarios que sacuden a los mercados mundiales.

Bagnarol llegó a Panamá apenas hace mes y medio para liderar las operaciones del Scotiabank, y le reconforta que en medio de la crisis financiera mundial hay varios sistemas con suficiente robustez, según el informe (World Economic Forum’s Global Competitiveness Report), pues Canadá está estrechamente seguido de Suecia, Luxemburgo y Australia.

Sin embargo, en este reporte no todo es alegría. Gran Bretaña, que una vez estuvo en los primeros cinco lugares, ha resbalado al puesto 44 detrás de El Salvador y Perú, mientras que Estados Unidos, donde algunos de los nombres financieros más grandes de Wall Street se derrumbaron, ocupa el lugar 40.

Bagnarol conoce bien esa plaza. Antes de llegar a Panamá estuvo en Nueva York, haciendo negocios para Scotiabank.

En su discurso, queda claramente definido que el concepto que hoy rige los destinos de la banca es “prudencia”. Repite esta palabra con cada idea que quiere recalcar cuando habla del futuro del sistema financiero.

“No podemos ignorar lo que pasa en el mundo, pero tampoco se debe ser pesimista”, acota.

De hecho, en los países donde hay crecimiento económico hay oportunidades. Y en este grupo habla de Panamá, que en el informe obtuvo la posición 27 en la categoría de solidez bancaria.

Todos los países, a juicio del ejecutivo sentirán el impacto de la crisis financiera en Estados Unidos. No habrá quien se salve, pero en el caso panameño, dice, los índices de liquidez ofrecen la posibilidad de “aguantar” el estremezón de la inestabilidad de los mercados.

“Hay mucha liquidez. Alrededor de 25 mil millones de dólares en depósitos locales contra 20 mil millones de dólares en préstamos. Aunque muchos bancos no tengan líneas de crédito, tienen sus depósitos”, recalca.

Este panorama es el que da soporte también para que entidades como Scotiabank sigan con sus planes de expansión en el país.

“En cuatro meses nosotros doblaremos nuestro número de sucursales en Panamá”, dice el ejecutivo refiriéndose a los negocios que el banco espera concretar en el corto plazo.

“Nuestras puertas para hacer nuevos negocios siguen abiertas, en hipotecas, autos, para invertir en la parte de la banca patrimonial... Queremos formar parte del crecimiento de Panamá”.

Hace un año, el banco hizo compras en Perú, Chile, El Salvador, República Dominicana, e inversiones en Asia, sustenta el ejecutivo, quien agrega que esperan seguir con el mismo ritmo de crecimiento.

LLAMADO A LA TRANQUILIDAD

Bagnarol reconoce que en estos tiempos no es fácil trabajar en el sector financiero. Tras semanas de fuertes emociones en Wall Street por la quiebra de Lehman Brothers, la venta de Merrill Lynch a Bank of America, y la nacionalización de la aseguradora AIG, hay una incertidumbre dentro y fuera de los bancos.

En las entidades, los empleados se preguntas cuál será su suerte, mientras que los depositantes sienten desconfianza. “Es razonble”, indica.

Los bancos y las casas de bolsa en todo el mundo han reducido su personal en 120 mil empleados desde julio de 2007, según datos compilados por Bloomberg, mientras que muchos inversionistas vieron disminuir sus ganancias con la turbulencia de los mercados.

“Hay muchos clientes que nos llaman y nos preguntan cómo estamos. Nosotros somos sucursal y no subisidiaria. Esto significa que tenemos el respaldo de nuestro banco, que forma parte del sistema más sólido del mundo. Le hemos dicho lo mismo a nuestros colaboradores; no hay de qué preocuparse”.

PERFIL

En el mando

Stephen Bagnarol se unió al banco en 1998, después de completar su MBA en la escuela de negocio Schulich en York University.

En Scotiabank ha trabajado en varios departamentos, incluyendo banca comercial, corporativa, inmobiliaria, ventas de derivados y comercio. Estuvo al frente de la oficina de bienes raíces del banco en México y fue director de soluciones globales corporativas en Nueva York. Antes de ingresar a las filas del banco, Bagnarol trabajó en Bank Boston Argentina.

 

 
PUBLICIDAD
 
 
 
     

OTROS TEMAS
Con marca propia
Crisis toca pensiones
Pago por deforestación evitada
 
PANORAMA
Panamá, mercader de diamantes
 
RELIEVE
Banquero, con orgullo
 
ENTREVISTA
 
ACTUALIDAD
Impacto de las remesas
Efectos del ‘monopolio’ del poder
 
 Tema de portada
 
 
Cambiaron las reglas del juego. Hace un mes se hablaba de los posibles efectos que tendría en Panamá la crisis financiera que empezó en Estados Unidos, y se expandió a Europa, Asia y Latinoamérica. Hoy se puede decir que el alza en el costo del dinero, que se anunciaba como consecuencia adversa por la falta de liquidez en el ámbito mundial, se siente en el país. Los bancos han aumentado ...[ver más]
 
 
Corporación La Prensa. Todos los derechos reservados.