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Fondos. Crear una legislación es parte de los restos para reducir las emisiones de carbono. |
La tala de los bosques contribuye hoy con cerca del 20% del total de los gases de efecto invernadero que entran en la atmósfera.
Aunque la cifra es dramática en cuestiones ambientales, la idea es que con un plan adecuado donde se gane dinero, ese índice disminuya.
El plan lanzado recientemente y conocido como el Programa de Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques (Redd, por las siglas en inglés de Reduced Emissions from Deforestation and Forest Degradation) de Naciones Unidas, apoyará a los países para incluir proyectos Redd en programas nuevos.
Panamá es uno de los países latinoamericanos, junto a Paraguay, donde se llevará a cabo un plan piloto que valide e incentive los mecanismos para sentar las bases donde el crecimiento económico se siga dando, pero protegiendo el medio ambiente.
Redd es una iniciativa que pretende frenar la tala de árboles para que esas emisiones no lleguen a la atmósfera.
Para Ricardo Sánchez, director de la oficina regional del Programa de Naciones Unidas Para el Medio Ambiente (Pnuma), ese pago por deforestación evitada tendría que crear los estímulos económicos para que a la gente le sea más rentable cuidar el bosque que talarlos o quemarlos.
Sánchez explica que el país fue escogido porque la propuesta presentada en julio de este año por el gobierno, creará las condiciones sociales, económicas y ambientales para implementar el programa.
Aunque esta iniciativa, que cuenta con el apoyo de 100 millones de dólares del Banco Mundial (BM) y 35 millones por parte del Gobierno de Noruega, repartidos entre los países que se vayan agregando a la iniciativa, suena bien en papel, es necesario revisar cuál es el marco que regulará los proyectos de Redd en Panamá.
Los retos
Andreas Eke, gerente general de Futuro Forestal, compañía que se dedica a ofrecer servicios para la implementación de proyectos forestales en Panamá y Nicaragua, estableciendo plantaciones para empresas que quieren invertir en ese segmento, destaca que iniciativas como la de Redd son importantes, pero establece que la regulación de ese tipo de programas debe ser sencilla y clara por parte del Estado, que es el que manejará los fondos.
“Son varias las interrogantes que surgen en el caso de Redd, como por ejemplo, si se pagará por la cantidad de hectáreas deforestadas, ¿entonces ganará más quien tale más?”, se pregunta Eke.
Además, explica que una estrategia como Redd debe crear mecanismos para que los pequeños productores sean beneficiados y no solo los que tienen grandes extensiones de tierra.
Por su parte Eduardo Reyes, sub administrador general de la Autoridad Nacional del Medio Ambiente, reconoce que uno de los retos en este tipo de iniciativas es la regulación y el establecimiento de reglas claras.
“Lo que sí tenemos definido es que con el dinero que nos dará el BM y el Gobierno de Noruega (alrededor de 7 millones de dólares en total, en tres años) para trabajar, se destinará a capitales semilla para inversión”, dice Reyes, quien añadió que será el próximo 19 de noviembre cuando funcionarios del BM lleguen a Panamá para revisar cuál será el plan de trabajo.
El organismo estatal ha trabajado en tener un inventario de carbono, además de realizar un análisis de monitoreo satelital, combinado con puntos de muestreo y mapas de cobertura boscosa.
Otro aspecto en el que se lleva a cabo tareas es establecer sistemas satelitales que permitan detectar y monitorear lo que se deforestó.
¿A partir de cuándo se verán resultados concretos con Redd en Panamá? “Hay una serie de trabajos previos, pero esperamos que sea a mediados de 2009”, dice Reyes.
Responsabilidad ambiental
“Si tenemos empresas conscientes del cuidado del medio ambiente, seremos más rentables económicamente”, con esta premisa, Alberto Alemán Zubieta, administrador de la Autoridad del Canal de Panamá, inauguró el segundo foro de responsabilidad social ambiental.
El encuentro organizado por Jorge G. Conte, fundador de Alianza Contaminación Cero, hizo un llamado a la sociedad civil, Estado, empresas públicas y privadas, para realizar actividades que disminuyan la incidencia en la contaminación ambiental producto del manejo inadecuado de nuestros desechos.
“Nuevas premisas de sostenibilidad, basadas en el retorno económico, la equidad social y la preservación de nuestros recursos naturales se hace necesaria”, afirmó Conte.
En el evento, llevado a cabo en el centro de capacitación de la ACP, participaron expertos en temas ambientales como Gabriela Etchelecu, de la Fundación Marviva y Ricardo Sánchez del Pnuma.