El edificio de departamentos Ice Tower, que iba a convertirse con sus 104 pisos en el más alto de Panamá y uno de los de mayor altura de América Latina, será ahora el edificio de oficinas Star Bay Panama, de 65 pisos.
El proyecto, que se encuentra en preventa y es promocionado por F&F Properties, representado por Víctor Azrak Dayan, es una muestra de la reconversión por la que están pasando ciertas inversiones inmobiliarias y la demanda de espacios comerciales.
Como ese, hay una decena de torres de lujo dirigidas a atender las necesidades de nuevos inversionistas llegados al país, el crecimiento de las empresas locales y las corporaciones que han decidido ubicar sedes regionales y multinacionales como Procter & Gamble, Maersk, Roche, LG, Caterpillar, Inelectra, Hyundai según informa el Ministerio de Comercio e Industrias.
F&F Properties no solo reconvirtió el Ice Tower en oficinas, también otro proyecto de departamentos, el Twist, vendido inicialmente como residencial, y que ahora se comercializa como una torre comercial.
En ambos proyectos la promotora devolvió los abonos que habían desembolsado sus clientes.
Saúl Faskha, accionista de F&F, explica que el cambio se debe a que buscó “más que rentabilidad, seguridad”, refiriéndose a lo que demandaba el mercado.
“La idea surgió porque un grupo de personas me pidieron oficinas”, cuenta Fashka.
En junio de 2007, fecha en que se suspenden los trabajos relativos a la ejecución del entonces Ice Tower, F&F notificó a sus clientes que por factores económicos se hacía inviable la ejecución del proyecto en la forma original que fue concebido.
La empresa explicó que por el alza en los costos de los materiales de la construcción y materias primas realizaron una revisión exhaustiva en los costos de construcción de este proyecto, lo que arrojó cifras negativas que podrían poner en riesgo el futuro desarrollo de este proyecto, razón por la cual se vieron en la necesidad de modificarlo.
MILLONARIAS VENTAS
El Star Bay Tower, ubicado en el corazón del llamado “boom” inmobiliario, en la Avenida Balboa y la calle Aquilino de la Guardia, tiene disponible espacios para oficinas de 325 mil dólares hasta 4.6 millones de dólares cada uno.
Construir oficinas resulta muy lucrativo en estos tiempos, según Marina González, representante de bienes raíces, quien señala que el metro cuadrado destinado a las empresas es más caro que aquel que se hace para vivir.
Además, el costo de construcción es más bajo porque se entrega en crudo, sin acabado de pisos, paredes y detalles que forman parte de lo que llaman “la obra muerta”, y que suelen hacer más costosa la inversión.
González recalca que las unidades de oficinas en una misma zona se venden como mínimo a 2 mil dólares el metro cuadrado, mientras que un apartamento se comercializa a mil 500 dólares el metro cuadrado.
José Boyd, presidente de la Asociación de Corredores de Bienes Raíces, dice que la oferta de proyectos de oficinas era un ítem pendiente por parte de los desarrolladores.
Igualmente, Boyd señala que algunas personas habían afirmado que el auge de la construcción estaba mermando, pero “nosotros pensamos que el mercado está cambiando, y se están atendiendo las necesidades que están surgiendo”.
Boyd enfatiza que el negocio es atractivo, sobre todo para atender el mercado internacional que hoy mira hacia Panamá.
“Torre de oficinas que se construye, torre de oficinas que se vende”, subraya el empresario.