Edición No. 545 | 9 DE SEPTIEMBRE DE 2008
 
 
 
Relieve
 
Con buen camino recorrido
 
Luego de 30 años de experiencia en el mercado inmobiliario extranjero y local, Julio Bergantino, está de vuelta en su país para hacerse cargo de las operaciones de una empresa española del ramo y tal vez echar raíces en su tierra natal; para el ejecutivo este es el tercer ciclo que está viviendo el sector de la construcción en Panamá 
 
Melissa Novoa 
mnovoa@prensa.com 
 
Desde las oficinas de Julio Bergantino se puede ver la valla del primer proyecto que construirá en Panamá la empresa inmobiliaria Hercesa Ferrocarril Grupo Inmobiliario Panamá.

Se trata de un desarrollo mixto de oficinas y apartamentos que se levantará en un terreno de mil 800 metros cuadrados, ubicado en calle 43 Este, Bella Vista.

“Se llamará Colores de Bella Vista”, dice Bergantino, director técnico de la empresa de capital español, en vez de Terrazas de Bella Vista como está escrito en el letrero y como se había previsto inicialmente.

La empresa, que tiene un año de estar en el mercado panameño, planea invertir además en otros dos proyectos. Uno estará ubicado en Obarrio, en un terreno de 3 mil 350 metros cuadrados, y sus representantes están analizando si será un edificio de oficinas o un hotel; sobre el otro, Bergantino prefiere no dar detalles hasta que sus trámites estén más avanzados.

La empresa que él representa puso los ojos en Panamá y otros mercados latinoamericanos antes de que la plaza inmobiliaria de España comenzara a desacelerarse.

“La situación en España lo que hizo fue agilizar el proceso”, confiesa el ingeniero civil, quien agrega que además de Panamá, la inmobiliaria está invirtiendo en México y Ecuador.

Por eso, cuando los representantes de las compañías inmobiliarias españolas Hercesa y Grupo Inmobiliario Ferrocarril, de las que surge la empresa panameña, le ofrecieron estar al frente de sus proyectos en el país, Bergantino vio en esta propuesta una oportunidad para asentarse en su tierra natal.

Aunque sus primeros años como profesional los desarrolló en Panamá, primero con la constructora Díaz & Guardia y luego al fundar su propia empresa, Juber, la crisis que estaba viviendo el país en la década de 1980 lo hizo aceptar propuestas en el extranjero.

La situación económica que estaba registrándose en Panamá en 1987, y la falta de inversiones nuevas en la construcción obligó a muchas empresas del sector a cerrar, incluso la suya.

“Ese año el sector construcción bajó 9%, y al siguiente año disminuyó 5%. No habían construcciones y la única actividad que se hacía era la de pintar edificios”, recuerda.

En ese momento recibió una oferta para ir a trabajar con la constructora Turner Construction, para la que estuvo haciendo proyectos en Filadelfia, Estados Unidos y después en Puerto Rico. En este último estuvo al frente de la edificación de la primera planta de Microsoft en el continente americano y fuera de Estados Unidos, labor que complementó con proyectos de residencias y edificios.

Cuando estaba en Puerto Rico hizo su segundo intento de independizarse, y abrió una empresa que operó durante ocho años. Habiendo laborado en el sector inmobiliario en diferentes países en América, Bergantino opina que Panamá tiene mucha similitud con los otros mercados.

“Si bien todos los mercados inmobiliarios tienen una base fundamental, estos también tienden a ser cíclicos”, enfatiza, y agrega que lo que hace la diferencia es el conocimiento de esos ciclos.

Expresa que su experiencia le demuestra que este es el tercer ciclo que está viviendo el mercado inmobiliario en Panamá. Según él, lo importante es poder identificar la manera cómo se va a desarrollar el ciclo, y si éste va a ser suave y sin trauma.

Pero él confía en que este es un buen ciclo para el sector en Panamá. De allí que el objetivo de la empresa que él representa es entrar de una manera decidida y firme al mercado local.

“Por supuesto el mercado es el que manda, pero nuestra intención primaria es dedicarle todo el esfuerzo y llegar hasta donde este nos permita desarrollarnos”, concluye.

Personaje

Hobbies

A Julio Bergantino le gusta leer las obras de Jorge Amado y Gabriel García Márquez. El último libro que leyó fue ‘Siddharta’ de Herman Hesse.

Los fines de semana, de vez en cuando, le gusta escaparse a un lugar recóndito en la Costa Abajo de Colón.

 

 
PUBLICIDAD
 
 
 
     

OTROS TEMAS
Negocio redondo
Reconversión en las alturas
El buen gusto también es negocio
Proyectos tierra adentro
 
PANORAMA
Sector verde aún no madura
¿Invertir o no en bienes?
 
RELIEVE
Con buen camino recorrido
 
ENTREVISTA
En la rueda de las inversiones
 
ACTUALIDAD
Los sueños que se esfuman
 
 Tema de portada
 
 
Primero fue el corregimiento de San Francisco. El ritmo acelerado en las obras de construcción motivó a sus residentes a solicitar un estudio para determinar si la infraestructura soportaría el crecimiento inmobiliario que les llegó inesperadamente. El diagnóstico determinó cosas que muchos intuían y otros daban por hecho. La infraestructura sanitaria es ineficiente para atender la a...[ver más]
 
 
Corporación La Prensa. Todos los derechos reservados.