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EXPORTACIÓN. Para el sector agrícola el mercado europeo es muy atractivo para exportar sus productos. LA PRENSA | Víctor Arosemena |
¿Cuándo Panamá concluirá el proceso de integración con Centroamérica para sentarse a la mesa a negociar el acuerdo de asociación con la Unión Europea? ¿Se quedará fuera de este bloque y se unirá al grupo andino para negociar con la Unión Europea? ¿Qué decisión se tomará finalmente?
Estas son preguntas que se hacen los empresarios, y a las que dicen no han obtenido ninguna respuesta.
A pesar de que los países centroamericanos ya han participado de cuatro rondas de negociaciones con la Unión Europea (UE) -la última realizada el pasado mes de julio- Panamá aún no forma parte de la discusión. Y pese a que el canciller Samuel Lewis Navarro aseguró en una ocasión que se había acordado que Panamá formara parte de la negociación sin firmar el Protocolo de Guatemala (acuerdo al tratado general de integración económica centroamericana) las negociaciones siguen avanzando y el país continúa en su posición de observador.
"Cada ronda que pasa representa un día perdido. El tema se hace cada vez más complicado", advierte el ex presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, Diego Eleta.
A los empresarios les preocupa que el barco que zarpó en 2007 está tomando rumbo, y quienes llevan el timón son los miembros de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca), mientras que Panamá es un simple pasajero.
"Una vez que un barco tan grande como este toma rumbo, cambiarlo será muy difícil. Entre más se demore Panamá en subir al timón junto a los demás países, más tendrá que aceptar las condiciones en las que ese barco zarpó", reitera.
Máximo Gallardo, presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (Apex), considera que Panamá debe avanzar más rápido en este tema, aunque entiende
que antes hay que superar ciertos escollos.
"Todavía hay que aclarar que si un producto entra al puerto de Cristóbal, por ejemplo, y el destino final es Guatemala, a quién le corresponde cobrar el impuesto", opina.
Gallardo indica que un acuerdo de asociación con la UE es importante porque los productos que se exportan a esa región "rinden más, con un euro fuerte frente a un dólar débil"
En mayo de 2006, en la Cuarta Cumbre Unión Europea - América Latina y el Caribe, se tomó la decisión de entablar negociaciones para lograr un acuerdo de asociación. El objetivo es establecer compromisos mutuos en tres aspectos fundamentales: diálogo político, cooperación y una zona libre de comercio entre Centroamérica y la UE. En octubre del año pasado estas dos regiones se sentaron a la mesa a discutir el acuerdo de asociación.
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Máximo Gallardo.
LA PRENSA | Víctor Arosemena |
En las tres primeras rondas de negociaciones se acordó la metodología de trabajo, se intercambiaron puntos de vista sobre los objetivos de cada región, se presentaron propuestas concretas, hubo un intercambio de ofertas para conceder un acceso al mercado de ambas regiones, y Centroamérica dio a conocer su interés de concluir las negociaciones durante el primer semestre de 2009.
Mientras que en la cuarta ronda, realizada entre el 14 y 18 de julio pasado, se avanzó en los capítulos de diálogo político, cooperación y comercio.
¿Dónde está Panamá?
Mientras los países ya han anotado en sus agendas la próxima ronda, Panamá aún no define si se integrará al Sieca. Este aspecto "técnico" toma importancia para los empresarios cuando se analizan las cifras de intercambio comercial de Panamá con la Unión Europea, que fue de 379 millones 945 mil 765 dólares en exportaciones, y 484 millones 104 mil 211 dólares en importaciones al cierre de 2007.
Melón, sandía, pescados, hortalizas, café, té, papel y cartón son algunos de los principales productos que Panamá exporta a la UE. Severo Sousa, viceministro de Comercio Exterior, reconoce que el país asiste a las rondas como observador pero con miras a adherirse al Sieca y poder hacerlo formalmente.
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Severo Sousa.
LA PRENSA | Archivo |
El viceministro, quien fue presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), indica que este es un proceso que está siendo evaluado por el Gobierno, y en el que está involucrado no sólo el Ministerio de Comercio e Industrias, sino también el de Economía y Finanzas y el de Relaciones Exteriores.
Mientras Panamá sigue evaluando su integración a la región centroamericana y su posibilidad de sentarse a negociar con la UE, los demás países siguen avanzando en las discusiones.
Sousa dice no poder dar una fecha de cuándo Panamá va a definir su posición, y agrega que esto depende de varios factores "sobre todo de política exterior que se están mirando, y hasta que no se resuelvan definitivamente no vamos a poder tener una posición al respecto".
El sector privado piensa que cada día que pasa cuenta. Ellos esperan que el Gobierno se siente con todos los involucrados en el comercio internacional, se pongan todas las cartas sobre la mesa y se determine hacia dónde se inclina la balanza.
"Si eso se hiciera y se concluye que la balanza va en contra, no es lo que me gustaría, porque yo apoyo el proceso de integración, pero al menos se ha hecho una consulta en la que la mayoría tomó la decisión", reitera Eleta.
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COMERCIO. El pescado es el tercer producto de exportación del país.
LA PRENSA | David Mesa |
El problema -según el ex presidente de la Cámara- es la falta de decisión.
Sousa asegura que si se han hecho consultas con la empresa privada, aunque reconoce que tal vez no han sido multisectoriales como los empresarios están acostumbrados; pero recalca que sí se ha tenido contacto con algunos gremios y se les ha dado información del avance del proceso.
Lo cierto es que los demás países que pertenecen a la región centroamericana están dentro del proceso de negociación y ya tienen programada una quinta ronda con la Unión Europea. La próxima fecha es del 6 al 10 de octubre en Guatemala.
Acuerdo es más que un tratado de libre comercio
La negociación con Centroamérica es importante para los 27 países que conforman la Unión Europea, porque va más allá de un acuerdo de intercambio comercial. También incluye aspectos políticos y sociales.
Esta es la visión de Pierre Henri Guignard, embajador de Francia en Panamá, quien agrega que este acuerdo de negociación busca garantizar la estabilidad y la paz en una determinada región.
Aunque Panamá participa en las rondas como observador, el embajador señala que el país desde el punto de vista de la Unión Europea es muy centroamericano.
Todas las cartas están en la mesa, y Guignard comprende que Panamá esté tomando su tiempo y que termine de decidirse cuando sienta que está listo. El riesgo dice es tener que ajustarse a lo que deciden los demás países. En tanto, "si Panamá entra ahora en las negociaciones puede influir directamente en las reglas de la asociación", destaca.