MCT Direct |
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Innovación. El desarrollo de software, además de representar un negocio, también impacta positivamente a la comunidad empresarial y al sector salud. |
LA PRENSA / Iván Uribe |
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Jorge Núñez, comenta la importancia de que los productos ofrezcan múltiples soluciones. |
LA PRENSA | Josué Arosemena |
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Silvio Vega, afirma que es necesario incentivar el uso de la tecnología en los tratamientos médicos. |
LA PRENSA 1 Iván Uribe |
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Alexander García, destaca que su proyecto sirve para todas las firmas de abogados, sean grandes o chicas. |
Ser creativos y detectar necesidades de los distintos mercados, son algunos de los factores que la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) tuvo en cuenta para escoger cuatro proyectos finalistas de la Dirección de Innovación Empresarial.
Un software que permite el intercambio de información y automatización de diversas labores; una plataforma tecnológica basada en web para gestionar los servicios que ofrecen firmas de abogados; una herramienta que lleva los servicios médicos hasta el hogar de los pacientes y un centro mecanizado para manejar mayor cantidad de volúmenes en producción, son las iniciativas que “contribuyen a la implementación de innovaciones para sus empresas y con beneficios para sus clientes”, señala Senacyt.
Para tres de los cuatro cerebros de cada una de estas iniciativas, en el desarrollo de los proyectos hay muchos aspectos por rescatar, como “el patrocinio del gobierno para crear tecnología local y el trabajo en equipo” que impacta positivamente a la comunidad empresarial y al sector salud.
Automatizar labores
“Desarrollo de Etapa de Cyberbuilder (Workflow con inteligencia Artificial y otros)” es el nombre del software que la empresa Cibernética, S.A. desarrolló, primero como una necesidad particular de un cliente y que después evolucionó a un producto comercial, explica Jorge Núñez, de Cibernética.
“Lo que se hace con el producto es generar soluciones computacionales back office (donde tienen lugar las tareas destinadas a gestionar la propia empresa y con las cuales el cliente no necesita contacto directo) para intranet. En esta segunda etapa también se incorporó un módulo que nuestros clientes habían señalado para tener control de los flujos e historial de otros trabajos”, señala Núñez.
El representante de Cibernética comenta que si bien este tipo de tecnología también se desarrolla en otros países, el valor agregado de su proyecto son las múltiples soluciones que presenta.
Enumera, por ejemplo, que Cyberbuilder permite navegar de una web a otra, pero siempre teniendo en la pantalla el primer sitio al que se entró. “Con esta aplicación se asegura que el cliente o visitante de un site entre y se quede ahí, no se salga, navegue, pero teniendo siempre la misma información del primer portal”, comenta.
Otros puntos a favor de este software, cuyo desarrollo costó alrededor de 90 mil dólares (de los cuales Senacyt financió el 50%) es la facilidad de aplicación de esa herramienta, que también sirve para llevar estadísticas y récords históricos.
Pero no todo es perfecto. Para Núñez el reto mayor es convencer que en Panamá se está haciendo desarrollo tecnológico: “La gente no cree en la tecnología local, de-sarrollada por un equipo profesional de ocho personas. Hay quienes solo quieren comprar e importar”, destaca el representante de Cibernética.
Médico en casa
“Una pequeña computadora, instalada en la casa del paciente, reporta a una base de datos el estado de salud de éste”; así se resume el proyecto que presentó TeleMedicine Services Inc. a Senacyt.
Pero, ¿cómo se lleva a cabo este proceso? Silvio Vega, gerente de asuntos médicos de esa compañía, comenta que el aparato, llamado Care Companion, se conecta a una central donde hay médicos y enfermeras que dan seguimiento a los pacientes.
Pero además, y parte del reto de este servicio, dice Vega, es convencer y sensibilizar a los médicos (particularmente a los que tienen más años en la profesión) y en algunos casos a los clientes, del apoyo que esta herramienta representa, pues en cualquier momento se puede entrar a un sistema con una contraseña y enterarse del estado de salud de sus pacientes y comparar historiales.
“Desde casa, la persona se toma la glucosa, la presión arterial y hasta un electrocardiograma, entre otras cosas y automáticamente esta información queda en el sistema”, afirma Vega.
El gerente comenta que el aparato resultaba costoso para los usuarios, por lo que se decidió que la mejor opción era alquilarlo.
Hasta el momento, 14 pacientes han rentado este instrumento, cuyo costo está entre los 80 dólares y 300 dólares al mes, dependiendo si se cuenta o no con la asesoría médica, donde el grupo de los jubilados extranjeros representa un mercado potencial, apunta Vega.
El costo de este proyecto fue de aproximadamente 167 mil dólares, de los cuales Senacyt apoyó con 50 mil dólares.
Cerebro en leyes
El desarrollo de una plataforma tecnológica, que gestiona los servicios ofrecidos por firmas de abogados, es la esencia de e-legal, nombre del producto final que Legal Computer Solutions creó y en la que se trabajó durante tres años.
Alexander García, socio de Lombardi, Aguilar y García, indica que el programa basado en la web permite a los juristas manejar todo lo que hacen en la oficina, desde los temas de incorporación de sociedades, hasta las marcas. Y añade que aplicó en esta sociedad ese programa para detectar debilidades y reforzarlo.
“Lo novedoso del proyecto fue el modelo de negocio, orientado a satisfacer todo tipo de firmas legales, sean chicas, medianas o grandes”, anota García.
Si bien este tipo de herramientas existe en Panamá, la originalidad de esta propuesta, explica el abogado, radica en incorporar valores agregados, como el hecho de entrar a la plataforma desde un Black Berry.
En una etapa, Senacyt apoyó esta iniciativa con 25 mil dólares, en la que en total se invirtieron 105 mil dólares.
“Más que una empresa que lanza un producto, esta es una idea que se convierte en una oportunidad de empresa”, señala García y añade que actualmente está en la etapa del plan de negocios para luego entrar a la fase de comercialización.
Los entrevistados coinciden que en Panamá no solo hay mercado para estos desarrollos y proyectos, si no que además está el capital humano necesario para posicionarlos e incluso exportarlos.