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INFORMACIÓN. Periódicos de circulación nacional también reconocen la importancia de los extranjeros y publican ediciones especiales en inglés. |
Mónica Giugni llegó a Panamá hace cinco años procedente de Venezuela. Como sucede con algunos inmigrantes, una vez establecida en el país, quería ubicar los lugares adonde se reunían sus paisanos, dónde podía comprar la comida típica, intercambiar experiencias y enterarse de qué pasaba en su tierra.
En mayo de 2007, Mónica creó venezuelapana.com. Un año después ese pasatiempo, con información de los restaurantes y un ‚punto de reunión‚ de los venezolanos, cambió a un modelo de negocio en el que ahora, además de esos elementos, hay un directorio comercial y una base de datos con más de cuatro mil registros de sus paisanos.
Esa cifra no es nada insignificante para pequeñas, medianas y grandes empresas que ven en este medio un canal para acercarse a los nuevos habitantes y consumidores.
Con la llegada de nuevos inmigrantes al país, surge y se vislumbra un fenómeno: el de los medios de comunicación destinados a estos grupos y a los turistas que buscan información de sus países para “no extrañar”, dice Mónica, quien ya tiene su empresa registrada.
Al principio, la publicidad en esa web era gratuita; ahora los banners y menciones cuestan entre 25 dólares y 400 dólares, y se anuncian desde panaderías y salones de belleza, hasta empresas de televisión por cable y una reconocida farmacia.
Existen publicaciones
Noticias Bajareque Times (NBT) y The Panama Post son dos propuestas (publicación bilingüe y en inglés, respectivamente) que quizá hace unos años eran impensables, pero ahora el panorama ha cambiado y cada uno en su segmento, el de los extranjeros que viven en Boquete y el de los turistas que llegan al país, son canales organizados que reconocen la importancia de cada uno de estos grupos.
Según estimaciones, en 2008 llegarían al país 1.5 millón de turistas, cifra que representa para algunos una ventana de oportunidades para hacer negocios.
Theodore Edward Harrison, representante legal de Chiriquí Publishing S.A, compañía que edita NBT, señala que a partir de enero de este año se les ofrece el 18% de comisión a las agencias publicitarias para que vendan el producto que es quincenal y edita 10 mil ejemplares gratuitos.
Harrison destaca que los lectores de Noticias Bajareque Times son turistas y extranjeros que se están acomodando en Panamá, los viejos zonians, las personas locales y la gente de negocios que se encuentra activa.
“NBT es un importante componente de la comunidad, especialmente como instrumento de información”, dice, y comenta que las coberturas de las competencias internacionales de café o los artículos de zonians son fuente de entretenimiento “y un vehículo perfecto para anunciarse”.
The Panama Post tiene nueve meses de circulación y se inició con un tiraje de 10 mil periódicos. Desde enero de este año es semanal, duplicó su tiraje y número de páginas: 20 mil ejemplares y 32 páginas.
Según Carlos Méndez, gerente de comercialización y publicidad de Rimola Medios, compañía que edita este proyecto, “el crecimiento ha sido directamente proporcional al que está viviendo la industria del turismo en Panamá”.
Méndez asegura que cada vez más las grandes marcas y productos empiezan a sentir la influencia del turista en sus acciones de comercialización, por lo que hay un cambio en la industria de medios y publicidad.
Las perspectivas del negocio
La inmigración está cambiando la estructura y oferta de contenidos de los medios en varios países.
El segundo informe de la comunicación del inmigrante en España, editado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales en noviembre de 2007, publica que en ese país hay “186 medios de comunicación propios”.
Según el anuario existen 44 periódicos para inmigrantes: 14 para los latinoamericanos, 7 para los chinos y 5 para los rumanos. Los 18 restantes se reparten para otras nacionalidades.
El estudio registró que respecto a las emisoras de radio, las latinas vuelven a ser las más numerosas con 21. “Aunque en España los adventistas, bolivianos, ecuatorianos y judíos cuentan con una frecuencia especializada”.
En Panamá, aunque ha habido una explosión de nuevos inmigrantes, aún no hay un estudio o estadísticas que agrupen estos medios de comunicación, pero para las concesiones de radio, la ley es estricta.
Ana de la Rosa, jefa del departamento de radio y tv de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep), dice que cuando un extranjero desea adquirir una concesión para una emisora de radio se le explica que la Ley 24 de junio de 1999 establece que el 65% de una estación debe ser manejada por panameños “con el fin de proteger al nacional”. De la Rosa añade que así se les ha comentado a venezolanos y colombianos interesados en abrir programas de radio.
También, el artículo 244 del Código de trabajo señala que los locutores deben ser nacionales o extranjeros naturalizados panameños.
En el país hay varias organizaciones de distintas nacionalidades que cuentan con webs y vislumbran la posibilidad de crear revistas o diarios que además de informar puedan ser negocios con futuro.