Edición No. 536 | 8 DE JULIO DE 2008
 
 
 
Actualidad
 
Consumo personal
 
El comercio electrónico es el proceso de compra y venta a través de internet, pero además ha evolucionado hacia la personalización de los productos” 
 
Julio Spiegel 
mf@prensa.com 
 
En el mes de febrero me encontraba de vacaciones con mi familia en San Francisco, California. Uno de esos días de descanso, mi hijo de 8 años y yo entramos a una tienda de Adidas.

Me interesó un modelo de zapatillas y pregunté si tenían mi número y el vendedor contestó: “No señor, estas zapatillas no se venden así”.

Antes de procesar la respuesta, el vendedor nos mostró una plataforma digital y abrió la puerta de un mueble pegado a la pared donde estaba una computadora. Me pidió que me quitara los zapatos y esperara a que accediera al sistema con una contraseña.

Sentado esperando las instrucciones del vendedor, empezó a preguntar mis datos generales. Después pidió que corriera encima de esa plataforma.

En una segunda pantalla aparecieron las plantas de mis pies reflejadas en color azul, rojo, naranja y amarillo. Al presionar un botón esta información pasó a la computadora que estaba operando quien nos atendía.

En otra compuerta, en el piso, estaban escondidos dos cajones plásticos a los cuales se les movían sus paredes de forma automática.

El vendedor me pidió que pusiera un pie en cada caja. Al presionar un botón, las paredes de las dos cajas se empezaron a mover automáticamente hasta tocar los bordes de mis pies.

Para estas alturas, ya era evidente que todo este proceso era el de personalización de unas zapatillas.

Fue entonces cuando me mostraron en una computadora, que debajo de mi nombre aparecían dos modelos de zapatillas que el sistema proponía para mi tipo de pisada.

El vendedor preguntó si las usaría en invierno o verano, a la obvia respuesta viniendo de Panamá, se agrandaron en la pantalla el tamaño de los orificios de la tela que cubre la zapatilla.

Cada selección modificaba la imagen magnificada de mis futuras zapatillas en la pantalla.

Una vez que terminamos la selección, otra pregunta fue ¿Qué quiere que le bordemos a la zapatilla? Yo le dicté J.Spiegel y mi nombre salía grabado en el borde gris de mis zapatillas virtuales.

Fue en ese momento que me explicaron que no había ningún compromiso de compra, pues los datos se guardarían en el sistema. Me entregaron un nombre de usuario y contraseña para tener acceso vía internet.

También me enteré de que el costo es de 40 dólares adicionales al precio regular de unas zapatillas normales, las hacen a la medida e incluye el envío a cualquier parte del mundo.

Las adquirí y dos semanas después llegaron, exactamente como las había configurado. Y con toda mi información en una página web personal.

Todos pensamos en el comercio electrónico como el proceso de compra y venta a través de internet, pero esto ha evolucionado.

El nuevo modelo de negocios descrito es que las tiendas físicas sean el lugar para la toma de medidas y preferencias, que el resto de la transacción se haga de forma electrónica y que los sistemas de las grandes empresas orquesten la fabricación masiva de productos personalizados.

El autor es gerente de Sonitel

 

 
PUBLICIDAD
 
 
 
     

OTROS TEMAS
La red, imán de los clientes
Los réditos de la venta ‘online’
Una cuenta bancaria ‘express’
 
PANORAMA
Una filosofía rentable
Casos de éxitos
 
RELIEVE
Factoría de ideas en la red
 
ENTREVISTA
Un hombre DeRemate
 
ACTUALIDAD
‘Blogueros’ deben cuidarse
Consumo personal
 
 Tema de portada
 
 
Un Canal, buena infraestructura física, estabilidad macroeconómica, y una posición geográfica envidiable. Con estas ventajas cualquiera podría pensar que Panamá lo tiene todo para ser un icono regional en lo que respecta a comercio electrónico. Sin embargo hablar de e-commerce (comercio electrónico) en el país es como salir de excursionistas hacia un sendero poco explorado. [ver más]
 
 
Corporación La Prensa. Todos los derechos reservados.