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ACCESO. La presencia de bancos panameños y extranjeros en el interior es mayor y se espera que la disponibilidad de sistemas financieros siga.
LA PRENSA | Eduardo Espinosa |
Muchas personas cuando escuchan la palabra bancarización se preguntan ¿con qué se come eso?, no obstante, Panamá es uno de los países con mayor penetración de servicios financieros en la región.
Conocido también como profundización financiera, la expansión de los bancos hacia otras zonas del país facilita el acceso y la disponibilidad de herramientas de ahorro y crédito a una población que está incrementando su productividad.
Por muchos años estos servicios estuvieron centralizados en la capital -a excepción de la banca oficial, que tradicionalmente ha tenido presencia en todo el país-, pero desde que comenzaron a desarrollarse importantes proyectos habitacionales y de turismo, la realidad bancaria en el interior de la república es otra.
En los últimos tres años la mayoría de los bancos de inversión privada y extranjeros pusieron sus ojos más allá del Puente de las Américas, para aprovechar lo que ellos mismos denominan "el despegue del interior", y aprovechando esta ola, ya son muchos los que han abierto sucursales principalmente en David, Boquete, Penonomé y Aguadulce.
La explicación para este fenómeno, según la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP), es que el interior del país se ha convertido en un tomador neto de créditos, es decir, hay más créditos que ahorros, lo que significa que el sistema bancario está ayudando a financiar, en parte, todas las actividades comerciales, agropecuarias e industriales. (Ver tabla: Relación crédito interno - depósitos internos).
Informes de la SBP revelan que la bancarización en el país, calculada a través de la relación entre créditos internos y producto interno bruto (PIB), y los depósitos internos y el PIB, tiene un porcentaje de alcance de 98%, uno de los más altos de América Latina, donde los niveles se mantienen entre 40% y 60%.
El acceso a los servicios financieros también se puede medir conociendo la cantidad de sucursales bancarias y cajeros automáticos instalados en todo el territorio nacional.
Según cifras del sector, en Panamá hay 425 sucursales bancarias, de las cuales 150 están en el interior del país. Por otro lado, existen más de 854 cajeros automáticos entre la banca oficial, privada y extranjera y 274 de ellos, están fuera de la ciudad capital.
Mercado en crecimiento
Aunque históricamente el Banco Nacional de Panamá (BNP) y la Caja de Ahorros eran los que mayor presencia tenían en las provincias, las entidades privadas no se han quedado atrás. "El mercado del interior es muy interesante", asegura Jayson Pastor, gerente de banca personal y empresarial del Scotiabank.
Pastor reconoce que en términos de la penetración del crédito, Panamá está por encima de otros países de la región y asegura que el Scotiabank ha visto muchas oportunidades en el interior, a tal punto, que este año están abriendo sucursales en David y Boquete.
El banco canadiense tiene previsto inaugurar la sucursal de Boquete entre julio y agosto y la de David entre septiembre y octubre, del presente año.
En cuanto a los planes del Scotiabank para 2009, Pastor adelanta que se trabaja en la expansión hacia provincias centrales, específicamente en Penonomé, Aguadulce y Coclé, además de las áreas cercanas a las playas. "En el interior del país, al igual que en la capital, prestaremos los servicios de banca corporativa, pequeña y mediana empresa, y banca personal", asegura.
Adicionalmente, adelantan que abrirán sucursales en el área de Panamá Oeste, y en Colón pretenden instalarse dentro de la Zona Libre para aprovechar el movimiento comercial.
Scotiabank tiene cinco sucursales en la capital y cuenta con más de 6 mil clientes, y a pesar de que solo ahora están entrando de lleno en la banca personal, Pastor espera que el banco tome una mejor posición dentro del mercado de hipotecas, en particular en el nicho de interés preferencial.
Otro banco atraído por el interior es el venezolano Banesco. Con ocho meses en Panamá, ya tiene nueve sucursales en distintos puntos del país, incluyendo Penonomé, Santiago y Colón y planean abrir una sucursal en La Chorrera.
El banco panameño Banvivienda también se inclina por el desarrollo del interior. Su gerente general, Francisco García Sosa, dice que la población de esa zona entiende claramente los beneficios de la utilización de los servicios bancarios y los usa cada día más.
Este banco tiene sucursales en Santiago, David, Boquete, Las Tablas, Chitré, y próximamente abrirán en Penonomé.
Ajustes necesarios
Adelina Chavarría, gerente ejecutiva de planificación y control del BNP, advierte que para seguir ampliando el acceso de los sistemas financieros en el interior, es necesario fortalecer la presencia bancaria, específicamente de la banca privada, creando mecanismos para la instalación de sucursales o agencias en lugares apartados geográficamente y de alto nivel productivo.
Según Chavarría, se deben crear programas de crédito y ahorro específicos, atendiendo las características propias de la población circundante a los bancos.
Dice además que es necesario realizar inversiones orientadas a integrar tecnológicamente los sistemas para facilitar los accesos y operaciones bancarias.
En este sentido, Sosa reconoce que se ha dado un avance en el nivel del acceso que tiene la población a los servicios bancarios, y adelanta que seguirá en aumento.
Para esto, el aspecto educativo y la penetración de la tecnología jugará un papel importante, dice Chavarría.
Quizás este sea uno de los temas donde se tendrá que trabajar con más determinación, "pues en la mayoría de los casos, la población que vive apartada o en zonas de difícil acceso desconoce su uso, ventajas y beneficios", señala la ejecutiva del BNP.
Además de los bancos antes mencionados, Banco General, HSBC, Global Bank, Credicorp Bank, entre otros, también han dicho "presente" en el interior y los involucrados en el sector no descartan, en el corto plazo, una mayor presencia en un mercado cada vez más atractivo y competitivo.