Los estadounidenses quieren que el secretario del Tesoro, Henry Paulson, tome medidas para frenar la caída del dólar, la cual ha atizado la inflación y por tanto socavado el poder adquisitivo de las familias.
En una encuesta de Bloomberg y de Los Angeles Times, el 76% de los participantes dijo que el Gobierno debería hacer algo para contener el descenso del valor del dólar. Entre las personas con ingresos anuales de 100 mil dólares en adelante, 7 de cada 10 favorecen que se socorra la moneda, lo cual supone una presión para que Paulson, quien tiene a su cargo fijar la política correspondiente, actúe conforme a sus pronunciamientos a favor de un "dólar fuerte".
La moneda de Estados Unidos ha perdido un 41% de su valor frente al euro a partir de 2002, y un 13% en los últimos 12 meses. Esto ha contribuido a que los precios de los combustibles y otras materias primas suban a alturas sin precedentes, y ha llevado a los bancos centrales a reducir la cantidad de reservas en divisas que mantienen en dólares.
"No es solo el efecto económico", dijo Paul Burt, que encabeza Westlake Financial Group, una firma de asesoramiento sobre prestaciones para empleados, con sede en Lake Forest, estado de Illinois. "La percepción de la caída del dólar es tan importante como la caída en sí. Es necesario que al dólar se le respete en el mundo, y el Gobierno tiene que comprender eso".
Burt, de 47 años, dijo que el gobierno del presidente George W. Bush no podía hacer gran cosa en este sentido, aparte de reducir los déficits fiscal y comercial de Estados Unidos. "No creo que se pueda remediar fácilmente", añadió, refiriéndose a la caída del dólar.
La encuesta nacional entre
2 mil 208 adultos se llevó a cabo del 1 al 8 de mayo y tiene una probabilidad de error de 3 puntos porcentuales en ambos sentidos. Hubo 650 participantes con ingresos anuales de 100 mil dólares como mínimo.
En el sondeo se apuntó que
los economistas consideran
que la flaqueza del dólar abulta el costo de los bienes importados y también estimula las exportaciones estadounidenses.
Sin intervención
Cinco secretarios del Tesoro consecutivos en los gobiernos de los presidentes Clinton y Bush han mantenido la llamada política de un dólar fuerte desde 1995. Los jefes del Tesoro de Bush se han abstenido de intervenir en los mercados para comprar la moneda. La última vez que Estados Unidos compró dólares para influir en el valor de la moneda fue hace 13 años.
Paulson sí contribuyó a reforzar el lenguaje usado por los responsables del Grupo de Siete potencias industriales (G-7) al referirse a la caída del dólar en una declaración el mes pasado. Los jefes de bancos centrales y ministros de Hacienda del G-7 denunciaron "las bruscas fluctuaciones de las monedas principales" y dijeron que tales virajes podrían tener "consecuencias en la estabilidad económica y financiera".
El pronunciamiento tenía como fin persuadir a los inversionistas de que miraran más allá de fenómenos pasajeros tales como la desaceleración económica de Estados Unidos y la turbulencia en los mercados
financieros, dijo un funcionario del Tesoro. "A largo plazo, nuestra moneda reflejará el vigor fundamental de la economía de Estados Unidos", dijo Paulson en Kansas City, estado de Missouri, en días pasados, al responder a una inquietud de la concurrencia. Los periodistas y los miembros del público le han hecho preguntas a Paulson sobre el dólar numerosas veces desde que la moneda comenzó su descenso en septiembre pasado.