Edición No. 523 | 8 DE ABRIL DE 2008
 
 
 
Opinión
 
¿Lógico o patológico?
 
Es una verdad innegable que desde niños nos caracterizamos por copiar los roles y las formas de actuar de las personas que se convierten en nuestras referencias, buscando de manera inconsciente quizás, repetir lo que hacen o consumen". 
 
Ariel Blanco 
mf@prensa.com 
 
MCTDirect

Es impresionante la cantidad de opciones que tenemos los consumidores hoy día para adquirir con mucha facilidad, productos de primera necesidad (arroz, aceite, carnes, etc.) o para satisfacer necesidades creadas tales como celulares, accesorios múltiples, objetos o medios de diversión.

Dichos productos y servicios están por todas partes y en las más variadas formas y presentaciones, las cuales son el resultado del avance acelerado de la tecnología o producto de innovadoras estrategias mercadológicas que nos impactan y nos inducen a su consumo.

Nuestra capacidad de adquisición disminuye cada vez más por el constante incremento de los precios de aquello a lo que estamos acostumbrados a consumir, adquirir o disfrutar. Ante esa realidad, nuestra responsabilidad lógica debiera ser la de adaptar nuestro consumo en función del presupuesto y de los planes a futuro que tengamos.

Hay que resaltar que una gran cantidad de personas adoptan un estilo de vida que no va en línea con la naturaleza de un consumismo basado en la lógica, o sea, aquel por el cual adquirimos lo que verdaderamente necesitamos y estamos en capacidad económica de asimilar, sin afectar otras variables de la vida individual o familiar en la que estamos inmersos.

Igualmente es una verdad innegable que desde niños nos caracterizamos por copiar los roles y las formas de actuar de las personas que se convierten en nuestras referencias, buscando, de manera inconsciente quizás, repetir lo que hacen o consumen nuestros padres, amigos, maestros y también en gran parte por lo que vemos reflejado en la televisión o medios de otra índole.

De esta forma, no es sólo nuestro criterio individual el que determina aquellas cosas o estilos de vida que queremos adquirir, emular o seguir, sino también lo que nuestros grupos de referencia nos señalan como el norte.

En ese sentido no sólo quedamos a merced de nuestros propios deseos o necesidades, sino que muchas veces tenemos que destinar nuestros limitados recursos y grandes esfuerzos para adquirir los bienes o servicios, simplemente porque son la moda de nuestro entorno, buscando una satisfacción que en muchos casos es meramente circunstancial.

El consumo patológico se manifiesta en la toma de decisiones en torno a bienes o servicios (ya sea en cantidades, usos, costos o frecuencia) que en ciertas ocasiones nos hacen incluso daño. Es lo más probable que afecte nuestra salud, limite o elimine nuestra solvencia económica presente o a futura, complique nuestro desempeño, disminuya nuestra capacidad crítica y hasta nos lleve a acciones contrarias a la moral o la ley, todo en aras de satisfacer esa pulsión.

¿Cuál debe ser la postura del consumidor del presente o del futuro ante esta escalada de precios y costos ascendentes, la cual parece ser irreversible? ¿Buscar mejores alternativas de bienes o servicios? ¿Reducir el consumo o su frecuencia a un nivel accesible? ¿Lograr el crédito adicional que nos permita su adquisición a muy corto plazo? ¿Controlar las emociones o instintos? ¿Ser selectivos al momento de la compra? ¿Seguir la moda sin pensar en el mañana o pensar en el futuro? Usted dirá.

  • El autor es director de país de Compañía de Galletas Pozuelo de Panamá, S.A.
 
PUBLICIDAD
 
 
 
     

OTROS TEMAS
Lo panameño vende
Buen gusto, buenos negocios
 
PANORAMA
Consumidores rompen el silencio
Compro, luego existo y ayudo
 
RELIEVE
Una vida vendiendo tecnología
 
OPINION
¿Lógico o patológico?
Compras a ciegas
 
ACTUALIDAD
El crédito no es un ingreso
 
 Tema de portada
 
 
La economía panameña, desde 2003 ha tenido cuatro años consecutivos de crecimiento por encima del 6.9% anual, y en 2007 repuntó a 11.2%; pero esto llega de la mano de una oleada de incrementos en los precios de todos los productos de primera necesidad. El alza de precios en el país se debe a una mezcla de situaciones internas y externas que van desde los precios internacionales del petróleo hasta...[ver más]
 
 
Corporación La Prensa. Todos los derechos reservados.