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| SITUACIÓN. Societe Generale ha caído 13% desde que informó sobre una pérdida bursátil de 4 mil 900 millones de euros. Bloomberg |
Durante cinco días, a principios de enero, cuando los mercados europeos empezaron a caer, Jerome Kerviel mintió, anduvo con rodeos y utilizó jerga profesional para evitar que sus colegas descubrieran las apuestas falsas que a la larga causaron su caída y le produjeron a Societe Generale una pérdida bursátil sin precedente.
Una empleada se confundió tanto con la explicación de Kerviel sobre por qué su contrapartida tenía un nivel de riesgo tan alto, que desistió de estudiar el asunto más a fondo, según una investigación interna del banco publicada el 20 de febrero.
Era una de las cuatro personas de las oficinas de control y manejo de riesgo que inicialmente cuestionaron a Kerviel sobre ocho operaciones a término a partir del 2 de enero.
El informe censura los controles que según Societe Generale -que ayudó a crear el mercado actual de derivados- mantienen el riesgo en un nivel aceptable.
El documento también muestra que los ejecutivos de cumplimiento llevaron a cabo la formalidad de los controles sin cuestionar las explicaciones de Kerviel o investigar más cuando cambiaba contrapartidas o cancelaba operaciones.
"Parece que había una actitud consensuada de 'laissez-faire' en el banco"', dijo Pierre Flabbee, analista de Landsbanki Kepler en París. "Un operador quiere ganar dinero y el éxito puede intoxicarlo. Aparentemente había elasticidad en la noción de los límites", añadió.
Tras ganar apostándole a la caída del mercado, recientemente Kerviel había cambiado sus posiciones para apostarle a la recuperación del índice DAX de Alemania y el índice paneuropeo Euro Stoxx, dijo Societe Generale.
Realidad y reputación
Desde el 2 de enero hasta el día en que las operaciones falsas fueron descubiertas, el 18 del mismo mes, el DAX cayó 8%, contando 5,2% en la semana en la que los ejecutivos de banca intercambiaron una serie de mensajes de correo electrónico sobre la contrapartida no confirmada de Kerviel.
Societe Generale ha caído 13% a 64,66 euros (96 dólares) desde que el banco informó sobre una pérdida bursátil de 4 mil 900 millones de euros. Hasta el momento, la junta directiva ha respaldado al máximo responsable, Daniel Bouton, de 57 años, quien ha ofrecido renunciar.
En los últimos cinco años el banco ocupó el primer o segundo lugar en encuestas de los clientes de empresas de derivados accionarios, según Risk Magazine.
"Es una gran muestra de cuán distante puede ser la realidad de la reputación", señaló Gary Clarke, director de acciones europeas en Schroders Plc en Londres, firma que supervisa unos 270 mil millones de dólares y tiene acciones de Societe Generale.
"SocGen era considerada el
epítome de la administración moderna de derivados sofisticados", apunta.
'Inadecuado'
El trabajo de Kerviel en la mesa de operación Delta One consistía en usar grandes volúmenes para arbitrar pequeñas diferencias de precios entre futuros de índices accionarios y "forwards" (contratos a plazo).
En su lugar, hizo apuestas sobre la dirección del mercado a la vez que falsificó mensajes de correo electrónico y documentos para
aparentar que había cubierto sus posiciones.
Encargado por la junta de Societe Generale el 30 de enero, el informe dice que el banco no dio seguimiento a 75 advertencias sobre las apuestas de Kerviel.
Escrito por una comisión de tres personas encabezada por Jean-Martin Folz, ex máximo responsable de PSA Peugeot Citroen, concluye que Kerviel actuó solo.
"Lo brillante fue que se percató de cuán inadecuado era su sistema de administración de riesgo", dijo Stan Jonas, ex director general de Fimat USA, la división de la correduría de Societe Generale en Nueva York.
La verdadera revelación del informe es que Kerviel no sólo negociaba futuros, sino que era un operador activo de opciones y "warrants" (bonos de suscripción), que constituyen el corazón del negocio de derivados accionarios del banco, dijo Jonas.
Confundido
"Operaba los mismos instrumentos y en el mismo campo que eran el orgullo del negocio de derivados accionarios de SocGen", dijo Jonas.
El incidente destaca la tensión inherente entre las oficinas de control y el piso de operaciones.
"Hay dos personas: una que enriquece al banco y una que evita que el banco gane por el riesgo de que pierda", dijo Tamar Frankel, profesora de leyes de la Universidad de Boston. "Así que adivinen quién gana".