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Al iniciarse la administración del presidente Torrijos, el país enfrentaba un escenario de bajo crecimiento, alto desempleo, elevada pobreza, marcado déficit fiscal y un insostenible desbalance actuarial de la Caja de Seguro Social (CSS).
En 40 meses se han logrado revertir estas precarias condiciones y se han sentado las bases para un sostenido crecimiento en un ambiente de estabilidad macroeconómica y de creciente competitividad.
Es así como de un modesto crecimiento del producto interno bruto (PIB) de 4.3% en el año 2004 se pasó a una sólida expansión de 11.2% en 2007; los trabajadores ocupados, por su parte, aumentaron a un promedio de 48 mil por año, y la desocupación bajó en 69 mil personas permitiendo a asalariados de ingresos medio y bajos incrementar sus entradas en alrededor de 800 millones de dólares.
En el tema de reducción de la pobreza, destaca la ejecución del
programa “Red de Oportunidades”, que provee este año un subsidio de
35 dólares mensuales dirigido esencialmente a 175 mil familias de escasos recursos; igualmente sobresalen los programas de asistencia nutricional en las escuelas y las becas otorgadas por el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu) que benefician a unos 8 mil 765 niños en condición de extrema pobreza.
En materia de finanzas públicas, se redujo el déficit de un insostenible 5% del PIB en 2004 a una condición superavitaria que se repite tanto en 2006 como en 2007.
Por otro lado, el Gobierno central pasó de un ahorro negativo de 331 millones de dólares en 2004 a un ahorro de 982 millones de dólares el año pasado.
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| LA PRENSA| Jihan Rodríguez |
En 2007 incluso hay un superávit, que incluye fondos que ya están comprometidos para hacer frente a compromisos con proveedores.
La buena noticia es que finalmente se ha puesto en marcha un ambicioso programa de inversión, dirigido sobre todo a ampliar la infraestructura pública, a hacer inversiones sociales y a mejorar el capital humano.
Más importante, se ha logrado ejecutar dichos proyectos recurriendo a esos ahorros sin aumentar la deuda pública.
Son estas inversiones precisamente las que le darán sostenibilidad y un carácter más social a la bonanza que vive el país.
Consciente de la necesidad de mitigar los efectos causados por un aumento en el costo de la vida, el Gobierno ha estructurado el Programa de Apoyo al Consumidor (PAC), que consiste en adoptar, tanto este año como el próximo, un conjunto de medidas fiscales con el fin de aumentar el poder adquisitivo, principalmente de los panameños de menor ingreso.
Este programa se viabiliza precisamente en virtud de los excedentes que se proyectan generar durante la corriente vigencia fiscal, y constituye una respuesta juiciosa frente a la necesidad de ayudar a los que menos tienen.
A diferencia de otras medidas que responden más a intereses particulares o coyunturales, éstas mantienen un carácter esencialmente social y progresivo, ya que alivian la carga tributaria a quienes menos tienen, todo dentro del marco de una concepción realista de las finanzas y de cara a la
responsabilidad fiscal que ha caracterizado a la presente administración.
- El autor es asesor del Ministerio de Economía y Finanzas.