Hace dos años, el Gobierno panameño puso en marcha el programa de transferencias monetarias condicionadas (TMC) “Red de Oportunidades”, que da asistencia financiera a las poblaciones “carenciadas”.
Al cierre de 2008, el programa habrá beneficiado a cerca del 20% de los panameños, incluyendo a más de 90% de los indígenas.
Red de Oportunidades da dinero a las madres de familia con hijos menores de 18 años, siempre y cuando estos asistan regularmente a clases y reciban atención médica. A diferencia de los programas tradicionales de carácter asistencialista, las TMC buscan romper el ciclo generacional de la pobreza y ampliar las oportunidades de desarrollo para los menores, al darles acceso a la salud y la educación, abriéndoles las puertas a un futuro más promisorio. Si las familias cumplen con sus corresponsabilidades, el programa entrega cada dos meses la transferencia monetaria a la madre durante cinco años.
Red de Oportunidades y otros programas similares en América Latina generan responsabilidad y compromiso en la administración de los recursos, ya que están basados en resultados. Si no se cumplen los compromisos establecidos en materia de salud y educación, no hay apoyo financiero. La experiencia internacional ha demostrado que cuando las transferencias se entregan a las mujeres el impacto suele ser mayor porque, generalmente, ellas administran mejor los recursos y cumplen con los controles establecidos para viabilizar la contrapartida financiera.
Exitosos programas similares en Brasil y México llevaron al alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, a implementar el programa Opportunity NYC (basado en Oportunidades, el programa de TMC del Gobierno mexicano) que beneficiará a unas 5 mil familias. Esta es la primera vez que un país desarrollado implementa un programa originado en América Latina y lo adapta a su contexto.
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| LA PRENSA | Archivo |
Los programas TMC también han demostrado, que bien focalizados, benefician a las familias más pobres. Comparados con otras modalidades
de asistencia como becas, subsidios, meriendas o transferencias en especie o comida, las TMC han sido las que
en promedio han beneficiado a la población más necesitada.
Red de Oportunidades no es la excepción. La selección de las familias beneficiarias se hace con base en su nivel de pobreza. Ha logrado romper con el clientelismo y se ha instalado como un programa que poco a poco se ha de convertir en política de Estado, tal como ha sucedido en otros países.
El gobierno del presidente Martín Torrijos ha sido consecuente en sus esfuerzos tendientes a asegurarse que el programa llegue a la población más afectada y a que las familias beneficiadas cuenten con los mecanismos que les permitan recibir el efectivo. Para ello, ha modernizado la Compañía Nacional de Telecomunicaciones (Cotel) para que pueda llegar a las familias que viven en las áreas más remotas. Red de Oportunidades se apoyará tanto en Cotel como en servicios bancarios eficientes donde sea más conveniente.
La alta prioridad que el Gobierno ha dado a los esfuerzos por prevenir la desnutrición crónica que existe en las zonas rurales y las comarcas indígenas representa un pilar de la estrategia. Por ello, como parte de Red de Oportunidades y, específicamente con el apoyo financiero del Banco Mundial y el BID, el paquete básico de servicios de salud se ampliará para asegurar que incluya actividades para prevenir la desnutrición crónica.
Red de Oportunidades, más que un programa de abatimiento de la pobreza es también una esperanza forjada en la responsabilidad para miles de familias que ven en él la posibilidad de construir un destino promisorio para sus hijos.
- El autor es representante del Banco Mundial en Panamá.