|
|
| |
|
| Mejor prevenir que lamentar | | | | "Pérdidas millonarias como las del Banco Barings, de Inglaterra, y el Societé Generale, de Francia, son prueba de la importancia de administrar de forma adecuada los riesgos operacionales. Las normas de Basilea II contemplan medidas para prevenirlos" | | | | Ernesto Bazán | | mf@prensa.com |  |
|
| |
 |
| Bloomberg |
Hace algunos meses me preguntaron en una entrevista radial por qué es importante para los bancos administrar el riesgo operacional y respondí con el ejemplo de lo que le pasó en Inglaterra al Banco Barings: Nick Lesson, un trader, realizó operaciones especulativas en nombre de la entidad desde la sucursal del banco en Singapur y lo ocultó por dos años. Como consecuencia el banco tuvo pérdidas por mil 300 millones de dólares, y quebró.
En estos tiempos se habla mucho de lo que ha sucedido con el fraude atribuido a Jérome Kerviel, un operador de Societé Generale, que habría ocasionado pérdidas por 7 mil 450 millones de dólares al banco francés.
Estas y otras experiencias muestran que operaciones especulativas no identificadas ni controladas pueden complicar patrimonialmente a un banco e incluso quebrarlo.
Las situaciones descritas hacen que cada vez se preste más atención
a controlar uno de los riesgos que a veces pasa desapercibido (¡la evidencia lo demuestra!): el riesgo operacional. Este se define como "el riesgo de pérdida resultante de una falta de adecuación o un fallo de los procesos, el personal y los sistemas internos o bien de acontecimientos externos".
Basilea II considera que el capital que debe mantener un banco debe estar en función de los riesgos que asume. Inicialmente, Basilea I consideraba al riesgo de crédito y al riesgo de mercado en la estimación del capital mínimo con el que debe contar una entidad bancaria, pero Basilea II incorpora además el riesgo operacional. Sin embargo, ello no debe ser visto solo como un requerimiento de capital, sino como un riesgo que requiere ser administrado.
Ahora bien, como en toda cobertura de riesgo, habrá costos involucrados: mayores requerimientos de capital, tecnología, controles e incluso el cambio en la "cultura".
Esto último merece especial atención. Si entendemos a la "cultura" como "la forma de hacer las cosas", tengamos en cuenta que en muchos bancos sus colaboradores están acostumbrados a hacer las cosas de una manera, pero cuando se incorporan nuevos procedimientos, controles, elaboración de reportes, asignación de responsabilidades compartidas,
la "forma de hacer las cosas" cambia, pudiendo incluso ocasionar renuencia a la implementación de medidas y en consecuencia, dificultar la administración del riesgo.
En este contexto, en el que Basilea II y los riesgos operacionales llaman nuestra atención, hay tres ideas importantes que merecen ser
transmitidas:
> Basilea II no solamente considera al fraude dentro de los riesgos operacionales. También toma
en cuenta daños en activos físicos, interrupciones en negocios y fallas
en los sistemas; errores de procesamiento; prácticas con clientes, productos y negocios; y prácticas laborales y de seguridad en el trabajo.
Estos riesgos aparecen diariamente en nuestras actividades. Imagínese que el ingreso de un virus informático complique la operatividad de los sistemas solo por un día ¿cuál sería el costo? ¿cómo se mide el impacto en la reputación?
En las actuales circunstancias en donde la tecnología avanza rápidamente, los controles son cada vez más sofisticados, pero los riesgos y los eventuales "ataques informáticos" también.
Otro ejemplo vinculado con riesgos que afectan una normal operación es el de la renuncia de una persona con funciones y conocimiento "clave" para el desarrollo de las operaciones. Este aspecto cobra cada vez más importancia en las empresas, al punto que algunas contratan consultoras con el único fin de retener a los talentos. Al perder a las personas se puede perder también know-how, desarrollo de estrategias e incluso, clientes.
> Basilea II no es un mecanismo que por sí mismo resuelva problemas, sino que da recomendaciones que ayudan a mejorar las prácticas de administración de riesgo bancarias y regulatorias, pero sin imponer nada. Depende de las regulaciones y de las entidades financieras si las incorporan.
> No es necesario esperar la regulación para aplicar Basilea II. Si bien es cierto que la Superintendencia de Bancos de Panamá viene trabajando en una gradual y bien pensada implementación, esto no es una condición necesaria para su aplicación por parte de las entidades financieras. Esto les permitirá reducir la pérdida probable y que los mecanismos de prevención sean realmente una herramienta de gestión.
Como reflexión final, me quedo con la idea de la importancia de estos temas para el sector. Los dos casos mencionados ocurrieron en bancos europeos y podrían ocurrir en cualquier parte del mundo.
- El autor es gerente para Panamá de la calificadora Equilibrium..
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
| Tema de portada | | | | | | Las patadas de Rambo, las explosiones en Indiana Jones y los lloriqueos de una Bridget Jones desconsolada han visto en el público panameño un estancamiento en cuanto al número de visitantes a las salas de cine, pero las cadenas de exhibición nacionales y extranjeras siguen invirtiendo en instalaciones para una industria que de 2005 a 2007, en el mundo, creció entre 3% y 5% cada año. En el mercado l...[ver más] |
|
| |
|
| |
|
|