 |
| Bloomberg |
La demanda de energía en sus diversas formas viene desde hace mucho tiempo ejerciendo presión sobre el mundo tal como lo conocemos y el costo de los hidrocarburos, hasta ahora el principal motor, se nos encarece.
Nos preguntamos entonces, ¿cómo se verá el futuro? ¿cuánto tendremos que seguir dependiendo de los hidrocarburos? ¿qué sustitutos prosperarán? y ¿qué hay de la relativa conveniencia del uno con el otro?, entre otras preguntas.
Además surgen interrogantes sobre la contaminación del ambiente, las diversas opciones disponibles a las distintas zonas geográficas. Existe también la posibilidad de que desarrollos tecnológicos alteren importantes parámetros que hoy nos dictan las conveniencias y prioridades para la generación de energía y uso de carburantes.
Todo lo anterior casi invita a concluir que es imposible predecir con precisión cómo van a suceder los cambios y cómo interactuarán entre sí los distintos agentes de producción de energía. No obstante, ello no nos impide especular en base a lo que hoy conocemos. He aquí entonces algunas ideas básicas que en opinión propia me atrevo a resumir:
 |
Las nuevas fuentes de producción de energía que se vislumbran como las mejores son las llamadas fuentes de energía renovable por ser estas menos contaminantes, principalmente las que utilizan agua, sol y aire, a estas quizás podemos añadir la geotermia y la producción de combustibles con desechos o de fuentes orgánicas que no compitan con la producción de alimentos”.
Francisco de Ycaza/ mf@prensa.com |
>> La enormidad del incremento en la demanda por energía del mundo se anticipa y eso más allá de consideraciones meramente económicos y ambientales, nos obligará a dar consideración al desarrollo de todos los agentes de producción de energía viables y a nuestro alcance. En otras palabras, no existe agente productor de energía alguno que solo pueda absorber la demanda creciente.
>> Los hidrocarburos estarán con nosotros todavía por el futuro predecible, particularmente como combustible automotriz y como factor de balance en la producción de energía eléctrica. No se anticipa que a corto o mediano plazo haya nada que diluya el volumen de hidrocarburos.
>> De momento las nuevas fuentes de producción de energía que se vislumbran como las mejores son las llamadas fuentes de energía renovable porque pueden perdurar si son usadas de forma sostenible y menos contaminantes, principalmente las que utilizan agua, sol, y aire, a estas quizá podemos añadir la geotermia y la producción de combustibles con desechos o de fuentes orgánicas que no compitan con la producción de alimentos. Los biocombustibles que compitan por recursos que producen alimentos serán de más difícil justificación a largo plazo y convendrán solo para algunas regiones. Seguirá el cuestionamiento por su uso generalizado, así como es cuestionada la producción de energía atómica por su característica de uso peligroso y agente contaminante.
>> Además de consideraciones económicas y ambientales, habrá factores geopolíticos en algunas regiones del mundo que también incentivarán la sustitución de agentes tradicionales para la producción de energía. Como ejemplo tenemos la ya mencionada producción de energía atómica, tal como lo hace a gran escala Francia, y la utilización de combustibles fósiles abundantes pero contaminantes, tal como los yacimientos de petróleo extremadamente pesados de Canadá y el carbón en Estados Unidos y otros países con abundancia de estos materiales.
Dicho todo lo anterior parece apropiado cerrar con dos pensamientos:
Primero, que no solo hay espacio sino necesidad de que a todos los agentes productores de energía existentes y futuros se les dé consideración inteligente, se modernicen y se hagan más eficientes y más limpios y segundo, que más que hablar de sustitutos debemos hablar de promover prioritariamente la producción de energía de fuentes alternas renovables que no estén en conflicto ni con el ambiente ni que vayan en detrimento de otras actividades esenciales a la sociedad.
- El autor es ingeniero civil.