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PERFIL Carrera
Jorge Ferrari estudió ingeniería industrial en su natal Argentina, y administración de empresas en Estados Unidos.
Fue presidente de Booz Allen and Hamilton México y Uruguay, además de ejercer el cargo de vicepresidente responsable para la práctica de tecnología de la información para Latinoamérica.
Desde hace seis años trabaja con empresas en México y más recientemente en Centroamérica haciendo consultorías para mejorar el ambiente como parte del equipo del Instituto Great Place to Work. |
Jorge Ferrari le ha dado la vuelta al mundo tratando de convencer a las juntas directivas y a la clase ejecutiva de que la buena administración del recurso humano es la clave del éxito.
Ha realizado esta misión en Zambia, Irán, Estados Unidos, en varios países europeos y también en algunas naciones latinoamericanas. Es argentino de nacimiento, pero como él mismo confiesa, es "internacional" por elección.
Su peregrinar empezó cuando laboraba para la firma Booz, Allen and Hamilton, en donde "transformó" la cultura de trabajo para mejorar el desempeño de algunas empresas.
Pero desde hace seis años decidió dejar sus funciones en la multinacional para enfilarse en el Instituto Great Place to Work, compañía de investigación y consultoría gerencial, que tiene como negocio evaluar a empleadores a través de encuestas para determinar si una compañía es un "gran lugar de
trabajo".
El cambio de tolda no ha interrumpido su rutina de estar entre aeropuertos y ciudades que no le son familiares. Vive en México, donde está la sede regional del instituto y ahora incluye en su itinerario el destino Centroamérica, ya que a partir de este año la empresa inició operaciones en esta región y también en el Caribe.
Según Ferrari, los estudios y encuestas que realiza el instituto incluyen un modelo que tiene varias dimensiones: la credibilidad de los líderes, el respeto que muestran por sus trabajadores, la imparcialidad (darle méritos al que se los merece) y la camaradería (las buenas relaciones entre compañeros). El puntaje que obtengan las empresas, tomando como fuente primaria lo que respondan los colaboradores y los resultados de la evaluación que se le haga a los empleadores, determina si realmente tienen buenas políticas de administración del recurso humano.
"Un buen lugar de trabajo no es necesariamente la empresa que más paga, sino donde los empleados sienten que reciben un pago justo por el trabajo que realizan. Este tema se considera dentro de la imparcialidad y se evalúa la equidad del pago, reparto de ganancias y compensaciones variables", explica el ejecutivo.
La base de tener un buen lugar de trabajo, agrega Ferrari, es que exista confianza entre los colaboradores y la dirección. Su visión no es nueva en lo absoluto. Desde hace décadas se viene hablando de este tema, sin embargo no es hasta hace unos 10 años que la teoría empieza a formar parte de la cultura organizacional de las empresas de América Latina.
Los líderes y los analistas financieros independientes conocen las ventajas empresariales asociadas con llegar a ser y mantenerse como un gran lugar para trabajar.
Entre estos beneficios se encuentran ventajas competitivas que incluyen en la productividad, mayor retención de los empleados y un aumento en la innovación y en la creatividad.
Por otro lado, el instituto elabora el ranking de las 100 mejores empresas para trabajar en el mundo y también realiza ranking por región (Europa, Asia, Latinoamérica). Empresas como Copa Airlines han estado presentes en el listado latinoamericano. "Vemos con optimismo la región y por eso hemos decidido brindar el servicio en esta zona", sentencia Ferrari.
Great Place to Work fue fundado en 1991 y la expansión en América Latina comenzó con proyectos en Brasil en 1995. El modelo que usa esta empresa se ha aplicado en más de 50 países; 13 mil empresas y aproximadamente 10 millones de trabajadores han sido encuestados en todo el mundo.
En 2002 y 2003 aparecieron por primera vez los ranking en India, Argentina, Colombia, Perú, Uruguay y Corea, y probablemente a partir del próximo año se haga un listado exclusivo para Centroamérica.
Las empresas que contraten sus servicios en la región tendrán que demostrar que desean "construir" un ambiente perdurable de confianza en las relaciones entre colaboradores y jefes.