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| PROYECTO. El primer trabajo de excavación seca es cerca de Cerro Paraíso, mientras que el segundo es cerca al Río Cocolí. LA PRENSA/Ana Rentería |
El reloj marca las 12:36 p.m., y la sala donde se realizará la licitación del segundo contrato de excavación seca de la ampliación del Canal comienza a llenarse.
"żDónde será la ubicación exacta?", pregunta uno de los interesados, que no sabe el sitio preciso en donde se desarrollarán los trabajos para la construcción del cauce de acceso de la nueva esclusa del Pacífico.
El lugar en la mira de las empresas queda próximo al río Cocolí, a 1.8 kilómetro al sur de Cerro Paraíso donde se está ejecutando el primer contrato de excavación seca por la empresa Constructora Urbana S.A. (Cusa).
Al acto de licitación siguen llegando representantes de las ocho empresas que presentarán sus propuestas de precio, para poder adjudicarse este segundo contrato que incluye la remoción de 7.5 millones de metros cúbicos de tierra en un tramo de 2.4 kilómetros, la segunda fase de la nueva carretera Borinquen, la construcción del canal de desviación del río Cocolí de al menos 3.5 kilómetros de largo y un nuevo cruce vehicular sobre la carretera Bruja.
También está incluida la relocalización de infraestructura eléctrica, cables de telecomunicación, tuberías de agua potable y sanitarias. Los minutos corren y el oficial de licitaciones de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Efraín Isaza, anuncia que falta poco para dar inicio al proceso público.
"Suerte", le desea uno de los representantes de una compañía que quiere entrar al negocio a uno de sus rivales, mientras que Isaza advierte que aquellas empresas que no hayan adjuntado la propuesta de la fianza quedarán automáticamente descalificadas.
El cronómetro da la 1:00 p.m. y se inicia el proceso. Se abren los sobres y un murmullo se empieza a sentir cuando se escuchan las ofertas. Al final el consorcio Cilsa Minera María - perteneciente al tercer hombre más rico del mundo, Carlos Slim- fue el que presentó la oferta más baja, por el orden de los 25 millones 489 mil 200 dólares con 30 centésimos, recortando distancia con International Underground Corp., que ofertó 61 millones 745 mil 339 dólares, la propuesta más alta que se presentó en el proceso.
La empresa Cilsa Minera María tiene experiencia en este tipo de convocatoria. Participó en la licitación del primer contrato de excavación seca, quedando en el tercer lugar
con una propuesta de 44 millones
de dólares, pero esta vez como dice
su gerente general, Jesús Alberto Orduño, mejoraron su oferta a 25 millones de dólares.
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"Analizamos los resultados operativos, los de productividad y tratamos de sacar el máximo provecho para poder bajar los costos", explica Orduño.
Las dos empresas que también presentaron precios competitivos fueron el consorcio colombiano Masering Cromas, con 30 millones 564 mil 475 dólares, y la panameña Cusa -30 millones 913 mil dólares- a quien ya se le adjudicó el primer contrato de excavación seca.
En esta ocasión Cusa tiró sus precios al suelo, proponiendo hacer los trabajos por 10 millones 181 mil dólares menos que lo que ofertó la primera vez.
En principio, al consorcio Cilsa Minera María se le debe adjudicar el contrato por presentar la propuesta más baja, pero la ACP tendrá que analizar si cumple con los requisitos técnicos y financieros para desarrollar la obra.
Por ahora, Ricaurte Salamín,
ingeniero encargado de administración de proyectos del canal de acceso Pacífico I, asegura que los trabajos del primer contrato han avanzado 8%, en lo que corresponde a la excavación de 7 millones de metros cúbicos en Cerro Paraíso, la reubicación de 3.4 kilómetros de la carretera Borinquen y la limpieza de 146 hectáreas que tienen municiones de consideración.
"Las excavaciones que comenzaron el 3 de septiembre tienen un avance de 1.5%, mientras que la limpieza de municiones ha avanzado en 5% y se está comenzando la limpieza y desmonte para los trabajos de la carretera Borinquen", comenta Salamín.
Luego del proceso de licitación para el segundo contrato de excavación seca, realizado la semana pasada, aún falta por adjudicarse tres contratos más para construir el cauce de navegación que conectará las nuevas esclusas del Pacífico con el Corte Culebra. (Ver infografía: Trabajos de excavación seca).
ACABA evaluación ambiental
Ha transcurrido un año desde que los panameños le dieron el sí a la ampliación de la ruta interoceánica, y los estudios, licitaciones y contrataciones en la ACP no han cesado.
La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) aprobó la semana pasada el estudio de impacto ambiental (EIA), categoría III, que es el que abarca de manera global los componentes del programa de ampliación de la vía interoceánica, en el que se analizan los impactos positivos y negativos, y se adjunta un plan de manejo ambiental.
Este último obliga a la ACP a monitorear y darle seguimiento a la indemnización ecológica, reforestación del área afectada, la prevención de riesgos, el rescate y la movilización de vida silvestre.
En este aspecto, Lizbeth Vergara, ingeniera forestal de la sección de seguimiento de manejo forestal de la ACP, afirma que, en conjunto con la Anam, se debe planificar la reforestación de aproximadamente mil hectáreas de terreno en un periodo de cuatro a cinco años. "Este año vamos a comenzar a reforestar 115 hectáreas en el Parque Nacional Camino de Cruces y, probablemente, 50 hectáreas más en el Parque Nacional Altos de Campana", asevera.
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El estudio de impacto ambiental categoría III fue elaborado por la empresa URS Holdings Inc. en conjunto con la Fundación de la Universidad de Panamá, la Fundación Universidad Autónoma de Chiriquí y Entrix.
Juan Carlos Vallarino, gerente y representante legal de URS Holdings Panamá, señala que el EIA categoría III tuvo un costo de 668 mil 968 dólares. Pero en total las órdenes de trabajo en las que la empresa está involucrada para el proyecto de ampliación del Canal sumarán un estimado de 5 millones de dólares.
La compañía de capital estadounidense anteriormente ya había realizado trabajos para la ACP. Fue la responsable del estudio de viabilidad ambiental de las diferentes alternativas del Canal de Panamá (a nivel, juego de esclusas, ampliación de la vía), entregado a la Comisión Tripartita conformada por representantes de Estados Unidos, Japón y Panamá.
Actualmente URS Holdings tiene en sus manos el diseño de los diques de Borinquen que sostendrán los canales de acceso al tercer juego de esclusas en el Pacífico.
Vallarino manifiesta que por razones estratégicas la compañía prefirió no liderar ningún consorcio para el diseño del tercer juego de esclusas, aunque no descarta la posibilidad de proporcionar apoyo al que se gane esa licitación.
"Lo que queremos es enfocarnos en maximizar el servicio que le brindamos a la ACP", comenta, mientras asegura estar interesado en algunos proyectos que deben ser ejecutados de acuerdo al plan de manejo ambiental, como un estudio socioeconómico en las márgenes del lago Gatún.
Con el aval de la Anam termina un proceso que se inició hace 5 años sobre la evaluación ambiental del tercer juego de esclusas y que comprende más de 20 estudios.
La tajada más grande
La semana pasada fue decisiva en el proceso de ampliación del Canal de Panamá.
Al tiempo que se daba la noticia sobre la aprobación de los estudios de impacto ambiental y se realizaba la licitación del segundo contrato de excavación seca de la ampliación del Canal, cuatro consorcios entregaron sus propuestas de precalificación con la idea de hacerse del mayor contrato del proyecto de ampliación: las nuevas esclusas del Canal, que implicarán una inversión de 3 mil 150 millones de dólares, 60% del costo total del programa de ampliación.
Ahora a la ACP le tocará evaluar las propuestas en base a las calificaciones técnicas, experiencia y capacidad financiera de las empresas, para anunciar, en el mes de diciembre, los consorcios que cumplieron con las exigencias del pliego de precalificación y que estarán en la jugada para la última etapa del proceso, la licitación.
Para participar en estos trabajos,
se conformaron cuatro consorcios,
en uno de los cuales participa la panameña Cusa.
Además hay otras 29 empresas
provenientes de países como España, Alemania, México, Holanda.
Inicialmente la Autoridad del Canal había pensado en contratar a dos consorcios para que se encargaran de este trabajo tanto en el Atlántico como en el Pacífico, pero al final optó por adjudicarlo a uno solo.
Mientras en Panamá se adelantan estos procesos, en Lyon en Francia y en Amberes en Bélgica se están haciendo modelos a escala para evaluar el movimiento de los buques en las nuevas esclusas, el sistema de llenado y vaciado de las mismas, y las corrientes de agua para replicar la entrada y salida de las naves.
El proceso del proyecto de ampliación que debe estar listo en 2014 avanza, y los representantes de la ACP esperan cumplir con el
cronograma.