Cuando D.R. Horton Inc., la segunda constructora más grande de Estados Unidos, no pudo vender un condominio de una recámara en San Diego a un precio de 349 mil 800 dólares, acabó subastando la propiedad en 220 mil dólares, 37% menos.
D.R. Horton enfrenta la peor opción en el peor bajón residencial desde los años treinta: están vendiendo casas a cualquier precio.
"Es un momento desesperado y algunas empresas quizá no sobrevivan", dijo Alex Barron, analista del sector vivienda de Agency Trading Group Inc. de Minnesota.
Las ganancias de las constructoras dependen del costo del terreno, dijo John Burns, director general de John Burns Real Estate Consulting de Irvine, California. Las empresas pueden seguir ganando dinero si construyen en terrenos comprados antes de la cúspide del auge del sector vivienda en Estados Unidos en 2005, que duró 5 años, aunque una caída en los precios de las viviendas de tan solo 10% podría borrar esas ganancias, dijo.
"Todos están perdiendo dinero", agregó Burns. "Hablarán en términos de margen bruto y suena como que ganaron dinero, pero en realidad perdieron porque no recuperaron los costos".
El costo promedio de construir una casa de 310 metros cuadrados en Estados Unidos es de 403 mil 925 dólares, según la National Association of Home Builders de Washington.
Durante la promoción "Deal of the Century" (oferta del siglo) de Hovnanian el mes pasado, la empresa vendió una casa de 270 metros cuadrados con cinco recámaras y tres baños en Greenwood Manor en Royal Palm Beach, Florida, por 525 mil dólares, dijo Kathy Bell, que compró una casa con la misma distribución en esa misma calle por 575 mil dólares en mayo de 2006.
El vocero de Hovnanian, Jeff O'Keefe, dijo que no haría comentarios sobre los precios pagados por propiedades vendidas durante la promoción. La compañía vendió 2 mil 100 casas en tres días, más del doble de las expectativas.
Las quince constructoras de viviendas más grandes de Estados Unidos tienen una deuda por 7 mil 750 millones que vence de aquí al 2009.