Según un antiguo adagio, para pro- gresar en el mundo de los negocios, lo importante no es lo que uno sabe, sino a quién conoce. Ahora, al parecer, lo que realmente cuenta es el aspecto.
De acuerdo con investigaciones de economistas estadounidenses, cuanto más tiempo dedica uno a peinarse y lustrarse los zapatos, más dinero probablemente gane cuando al fin llegue a la oficina. Y, tal vez sorprendentemente, el efecto es más pronunciado en los hombres que en las mujeres.
Esto respalda un creciente cuerpo de bibliografía económica según la cual, cuanto más guapo sea uno, mayores las probabilidades de triunfar en la vida.
Sin embargo, lo que eso dice sobre la forma en que funcionan los negocios modernos es más bien preocupante: la gente es superficial en sus juicios. Valora la apariencia más que la capacidad, y está creando una cultura del narcisismo, donde los vanos triunfan sobre los valiosos.
"En general, se entiende que la gente es juzgada por su apariencia", dijo Fiona Line, asesora de diversidad para el Chartered Institute of Personnel and Development, del Reino Unido. "Lo importante es que las compañías deberían estar reclutando sobre la base del talento, no por la apariencia de las personas, por más fuerte que sea el instinto de hacer eso".
La importancia de arreglarse
"El tiempo extra dedicado al arreglo personal tiene un efecto positivo y significativo, tanto en las ganancias de los hombres como en las de las mujeres, pero el efecto es considerablemente mayor en los hombres", dijeron en un artículo llamado:
"Mirror, Mirror on the Wall: The Effect of Time Spent Grooming on Wages". "Para los hombres, cada 10 minutos extras de arreglo personal aumentan sus salarios semanales 6%. No obstante, las mujeres tendrían que casi cuadruplicar su tiempo diario de embellecimiento para recibir esa cantidad de salario adicional".
Además de salpicar nuestras carteras de inversión con algunas acciones del fabricante de cosméticos L'Oréal, S.A., ¿qué nos dice sobre el mundo de los negocios esta obsesión por la apariencia de las personas?
Por supuesto, nadie quiere que el personal aparezca en la oficina con el aspecto de haber pasado esa noche durmiendo en la calle.
Asimismo, poner cierto esfuerzo en su aspecto muy bien puede tomarse como signo de compromiso con su trabajo y organización. Es ciertamente razonable, que los empleadores recompensen mejor a las personas que se esfuerzan que a aquellos a los que no se les puede hacer observaciones sobre su apariencia o su trabajo.
Por último, todos esos hombres que gastan tiempo extra en su arreglo personal cada mañana y son recompensados con una paga extra, probablemente se obsesionen consigo mismos, no solo al aprontarse para ir a la oficina, sino también cuando están allí.
Todos conocemos al tipo. Se pasan el día jactándose de sus logros (a menudo inexistentes), llevándose el crédito del trabajo de otros y chismeando con los directores. Pueden ser los que se están llevando las promociones, pero esto no significa que sean los más indicados para manejar el negocio.
Para abreviar las reglas de la falsedad: Si quiere un aumento de salario, invierta en un mejor corte de pelo. Así es como funcionan.