Edición No. 493 | 4 DE SEPTIEMBRE DE 2007
 
 
 
Relieve
 
Un compromiso con el patrimonio
 
Hildegard Vásquez ha vivido desde adentro la transformación del Casco Antiguo de la ciudad de Panamá. Lo que empezó como una atracción profesional se ha convertido en un estilo de vida con un fuerte componente comunitario 
 
Zoraida Chong 
zchong@prensa.com 
 

LA PRENSA / David Mesa

El regreso de Hildegard Vásquez a Panamá, luego de terminar la carrera de arquitectura en Estados Unidos, coincidió con la creación de la Fundación Calicanto. Llegó a una de las primeras reuniones del grupo invitada por una amiga y desde entonces nació un lazo afectivo con el Casco Antiguo de la ciudad, que se ha mantenido a través del tiempo.

“Mi primer acercamiento de trabajo fue en la Inmobiliaria San Felipe, la armé en cuatro meses y me fui a hacer la maestría a España”.

En el país ibérico se especializó en conservación y restauración del patrimonio arquitectónico y urbano, y volvió a Panamá para fundar su propia empresa, y con su socio David Young, subirse al tren de la restauración de lo que fue la segunda ciudad de Panamá.

“Aposté por el Casco hace 10 años cuando nadie daba nada por él”, advierte.

Su apuesta fue completa: se mudó a San Felipe, donde han nacido y están creciendo sus tres hijas.

Poco a poco fueron apareciendo clientes interesados en recuperar sus casas heredadas o recién compradas, prácticamente en ruinas, no obstante, fue hace menos de un lustro que “el Casco empezó a sentir un boom impresionante”.

Su firma, Hache Uve, ha restaurado incontables estructuras del Casco Viejo, y a pesar de poner el corazón en cada proyecto, Vásquez afirma que no podría hablar de uno favorito, pues todos han representado experiencias nuevas.

Su vida en San Felipe no se ha limitado a la restauración, pues siente que estar allí le ha enseñado una filosofía especial.

“Cuando llegué aquí quería preservar los edificios ante todo, hoy en día digo que el Casco tiene no solo un patrimonio histórico, sino un patrimonio humano y los dos van unidos”.

Aunque hace 10 años, el aspecto del barrio no era tan atractivo como ahora, la arquitecta asegura que nunca sintió miedo de caminar sola por sus senderos y, por el contrario, participa de la vida comunitaria como todos los demás y, con la fundación Calicanto, trata de ayudar construyendo viviendas de interés social.

“Vivo en un barrio como cualquier otro, mis vecinos son iguales a otros, y tal vez tienen un nivel de ingresos menor que el mío, pero son iguales a mí y son mis amigos, conocen los nombres de mis hijas... Es como vivir en un pueblo”.

Entendiendo el pasado

Para Hildegard Vásquez la diferencia entre arquitectura y restauración radica principalmente que en el segundo caso “siempre hubo alguien antes de ti, y tienes que trabajar y respetar lo que existió antes y a partir de ahí crear algo nuevo”.

El proceso no es fácil, pues conlleva investigaciones minuciosas sobre las estructuras existentes.

“Aquí no puedes poner un techo de teja porque te gusta, sino que hay que probar lo que quieres hacer ante las autoridades, pues las reglas son muy claras”.

Una de las ventajas de la experiencia es justamente conocer esas reglas y evitar retrasos en la aprobación de planos.

Mirando al futuro

Una vez especializada en las edificaciones antiguas de San Felipe, Vásquez está buscando dar un paso más allá.

“Estoy trabajando en una vivienda mía y estoy estudiando cómo puedo adaptar en un centro histórico arquitectura sostenible, cómo hacer que esas casas gasten menos energía”.

Lo que la restauradora busca es recuperar técnicas arquitectónicas que permitan depender menos del aire acondicionado y otros artefactos modernos, que se han hecho imprescindibles, pero que en la época que nació el Casco eran inimaginables.

Otro de los muchos proyectos que rondan su cabeza se encuentra en El Chorrillo.

“Hay un terreno que la Cervecería Nacional no ha podido vender y yo quisiera trabajar con ellos y hacer viviendas de interés social sostenibles. No he hecho el acercamiento todavía, pero es algo que tengo en mente”, afirma.

Perfil

Emprendedora

Hildegard Vásquez tiene una maestría en conservación y restauración del patrimonio arquitectónico y urbano, de la Universidad Politécnica de Madrid.

En 1998 se asoció con Daniel Young para crear la empresa Hache Uve, dedicada a la restauración arquitectónica, pero también a proyectos de obra nueva e interiores.

Actualmente es secretaria de la junta directiva del Museo del Canal de Panamá y presidenta de la fundación Calicanto.

 

 
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