Los inversionistas que buscan protegerse de las caídas en los mercados de hipotecas y bonos empresariales pueden hallar la seguridad en el paso de un huracán.
Los bonos catástrofe, que los inversores compran para apostar contra desastres naturales como un huracán potencial que golpee Miami y cause daños millonarios, tuvieron una renta de 3.4% desde el 31 de mayo, de acuerdo con datos compilados por Swiss Reinsurance Co.
En el mismo periodo, el bono corporativo promedio descendió 0.5% y la deuda respaldada por activos descendió 3.3%, muestran datos de Merrill Lynch & Co.
Ya transcurrida la mitad de la temporada de tormentas atlánticas de este año, ningún huracán ha azotado las costas de Estados Unidos. Ello ha beneficiado a los gestores de capital que arriesgan con perder su inversión total si ocurre un desastre a cambio de rendimientos que son de 3 puntos porcentuales a 7 puntos porcentuales superiores a los tipos de interés referenciales.
“En todo caso, estamos recibiendo más interés de los inversionistas ahora”’, dijo Judith Klugman, directora gerente de Swiss Re, la mayor firma de reaseguro del mundo y también el mayor suscriptor de bonos de catástrofe. El contraste con el desempeño de otros mercados puede “alentar incluso a más inversores a poner a trabajar capital en esta clase de activo”.
El rendimiento adicional que los inversores piden para bonos de catástrofe se ha reducido en relación con las tasas de interés interbancario de Londres, o Libor, en el último año y se encamina a bajar aún más conforme suba la demanda, dijo Klugman.
Un bono que cotiza a 6 puntos porcentuales más que el Libor hace 12 meses puede tener un diferencial de 4.8 puntos porcentuales ahora, dijo. El Libor de tres meses es de 5.6%.
La creciente demanda ayuda a las aseguradoras, incluidos Allstate Corp. y State Farm Mutual Automobile Insurance Co., que venden bonos para protegerse de los mayores desastres. Los títulos son una forma alternativa de reaseguro, lo que les permite dispersar el riesgo entre inversionistas en vez de recurrir a reaseguradoras como Swiss Re.
Swiss Re anticipa que el valor de los bonos de catástrofe suba a más del triple, a casi 50 mil millones en cinco años desde 14 mil millones. Allstate, de Northbrook, estado de Illinois, la mayor compañía de seguros para la vivienda y el automóvil de Estados Unidos que cotiza en bolsa, y Chubb Corp., la aseguradora de viviendas de lujo que tiene sede en Warren, estado de Nueva Jersey, vendieron bonos por primera vez en 2007, contribuyendo a un récord de emisión de 5 mil 700 millones en los primeros 7 meses.
State Farm, de Bloomington, estado de Illinois, la mayor aseguradora de casas y automóviles de Estados Unidos, vendió un récord de mil 60 millones de bonos de catástrofe a 3 años el 5 de julio.
“Muchas aseguradoras referenciales ahora están entrando en esto, por lo que ciertamente esperaríamos que otros sigan su delantera”, dijo Klugman. Swiss Re, de Zurich, publicó los primeros índices del sector de bonos de catástrofe ocho semanas atrás para generar interés en un mercado que no tiene una base de datos central de precios.