Alorfo Sarco, aunque domina el español, habla, piensa y sueña en su lengua: emberá.
Como cacique de la comunidad Ella Purú-Emberá, dice que debe ser el primero en dar el ejemplo a esta comunidad indígena turística, ubicada a 15 minutos de Gamboa, a través de un recorrido corto por el lago Gatún.
Tal y como dijo, Sarco ha llegado a la cita con una puntualidad inglesa, a unos cuantos metros de distancia del hotel Gamboa Rainforest Resort, cerca de un mariposario, donde lo ha dejado el autobús.
Dice que acaba de llegar de trabajar. A sus 62 años, este hombre de baja estatura y piel cobriza, lleva la mitad de su vida ganándose el sustento como carpintero en las esclusas del lago Gatún.
Sarco hace una llamada desde su celular, y a los 10 minutos llega a buscarlo una piragua grande, de motor fuera de borda, conducida por un muchacho también emberá.
Durante el trayecto por el lago Gatún, el cacique, con su mirada silenciosa, invita a apreciar sus dominios.
La vista es majestuosa. El panorama casi en su totalidad está pintado de verde, bajo un cielo azul moteado de blanco.
Esa misma flora cubre la península donde se asienta Ella Purú, fundada el 15 de junio de 1958, por Manuel Antonio Sarco, padre del actual cacique. Desde hace tres años esta comunidad es una atracción turística.
“A diferencia de otras comunidades del lago Gatún, nosotros tenemos más ventaja porque estamos cerca del Canal y del hotel Gamboa”, comenta Luis Rodríguez, un muchacho emberá, nieto de Sarco.
Al llegar a Ella Purú, Sarco es recibido, por los hombres, mujeres y niños de la comunidad, con música emberá.
Mientras el cacique se dirige a su bohío, Rodríguez toma la palabra. Se expresa con la habilidad de un guía turístico. Cuenta que actualmente en la comunidad viven 28 personas y hay un total de 12 bohíos.
Además, comenta que la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid, por sus siglas en inglés), una organización estadounidense no gubernamental que apoya a las comunidades rurales e indígenas, les ha donado el muelle que tienen, así como también han recibido capacitación sobre cómo atender a los turistas.
Sin embargo, asegura, todavía les falta mucho por mejorar en la infraestructura de la comunidad para poder ofrecer un mejor servicio a los visitantes.
Cuando Sarco hace su entrada en el bohío, donde al parecer se llevan a cabo las reuniones de la comunidad, todas las miradas recaen sobre él.
Lleva tres años como cacique de Ella Purú, y le faltan dos años para terminar su período de liderazgo.
“Mi deber es velar por el bienestar de mi gente, organizarla, nombrar un secretario y un tesorero, para llevar las cuentas claras”, comenta.
Ella Purú es una comunidad que hace tres años se sostenía de las ventas de artesanías que su gente vendía en los hoteles y en puestos de buhonería en la ciudad. Y aunque ahora, con el auge del turismo ha hallado la forma de percibir ingresos fijos, los emberá siguen merca-deando sus artesanías.
Durante 2004, cuando empezaron a recibir visitantes, llegaron a la zona cerca de 150 turistas solamente. En 2006, el número de visitantes aumentó a 800, debido al apoyo de los grupos que llevan los cruceros, agencias y hoteles como el Gamboa Rainforest Resort.
Este año, aunque Sarco no tiene proyecciones acerca del aumento en el número de visitantes, sabe con certeza que esta será una de las mejores temporadas para Ella Purú.
Sin embargo, el cacique no se duerme en sus laureles. Dice que durante la temporada baja tienen planeado incentivar la visita de grupos de estudiantes universitarios, así como de turistas locales. “Para eso esperamos contar con el apoyo del Instituto Panameño de Turismo”.
CARRERA
Trayectoria
Alorfo Sarco se graduó de sexto grado en la escuela Victoriano Lorenzo. Lleva 30 años trabajando como carpintero en las esclusas del lago Gatún. Es cacique de la comunidad Ella Purú-Emberá desde hace tres años. Habla emberá y español.