Margarita García hizo su check in en el mundo hotelero hace más de 30 años. Su hablar es pausado y de vez en cuando matiza el español con algunas frases en inglés. Así, describe la espiral de circunstancias que la llevaron desde su natal Filipinas hasta la costa del Pacífico panameño.
Hasta hace poco, fue gerente general del hotel Caesar Park, cuya venta se concretó el año pasado a un grupo de inversionistas locales.
En 2004, recuerda, comenzaron los rumores sobre la transacción. Un año después, mientras se analizaban las propuestas de los potenciales compradores, había un ambiente de especulación, desconfianza en el equipo de ventas y presión del sindicato de trabajadores del hotel. La situación fue difícil de manejar, pero no era el primer obstáculo que enfrentaba.
En la década de los ochenta, cuando era directora de alimentos y bebidas del antiguo Marriott Caesar Park, vivió la crisis económica que atravesaba el país, y por ende el turismo.
Ahora, una nueva oportunidad profesional tocó a su puerta y ella la aceptó. César Tribaldos, directivo del Coronado Golf & Beach Resort, y quien estuvo como gerente temporal del hotel, le hizo una oferta que le pareció irresistible y así, desde el 1 de agosto, ella ocupa la gerencia general del negocio.
En su nuevo rol se siente como pez en el agua, pues la mayor parte de su trayectoria profesional ha sido en el sector hotelero.
Se ha propuesto la meta inicial de mejorar la calidad de los alimentos y bebidas y el servicio para los afiliados, tratando de hacerlos sentir en un ambiente más acogedor. Más adelante, también proyecta hacer cambios en el club ecuestre.
‘highlights’ de una carrera
Tras culminar una maestría en sicología de personal en la Universidad de Columbia en Nueva York en 1971 y buscar empleo, García se enfrentó a lo que denomina la “barrera de la inexperiencia”.
La única práctica que tenía era en la venta de seguros, actividad que había realizado durante las temporadas de vacaciones, en la agencia de su madre.
Luego, en 1972 incursionó en el área de recursos humanos en el hotel Philippine Village, donde más adelante fue designada coordinadora de banquetes, algo de lo que ella no sabía nada, confiesa.
En 1974, comenzó a trabajar como directora de alimentos y bebidas en el Manila Hotel. Recuerda que la primera vez que organizó un evento para un grupo de mil personas en el área de la piscina del hotel, se fue la luz y tuvo que recurrir al uso de antorchas.
“Esos son los highlights de la carrera que se quedan”, dice sonriendo.
En 1978 se integró a la cadena internacional Marriott, donde ocupó diversas posiciones en varias ciudades en Estados Unidos. Su trabajo también la llevó a conocer Puerto Rico y México.
Para García, la pasión y la creatividad son los ingredientes principales de la cocina. Ella disfruta preparando todo tipo de especialidades culinarias.
“Tengo mucho interés en la cocina de cada lugar que visito, porque allí es que se encuentra la verdadera cultura e influencias de los países”.
El reto de ser mujer
A pesar de sus éxitos, “Ms. García”, como la llaman, se describe como una mujer sin pretensiones. Confía en las personas y estima que aún es difícil para las mujeres ocupar posiciones de alta jerarquía en las esferas laborales.
“La mujer debe respetarse a sí misma e inspirar ese respeto a los demás para evitar ser vista como una persona débil o incapaz en el trabajo”, afirma.
Por otro lado, destaca la importancia de conocer y respetar las diferentes culturas. “Hay que abrir la mente, es la era de la globalización”.
García, quien no ha visitado su país desde 1997, siente que Panamá es su segunda casa. Disfruta el folclore y la comida de las ‘fonditas’. Incluso, solía bailar típico y participar en comparsas de Carnaval en los años 80, algo que recuerda con especial aprecio.
Perfil
Experiencia hotelera
Obtuvo un bachelor of Arts con especialización en sicología en St. Theresa’s College en Quezon City, Filipinas y una maestría en personnel techniques en Columbia University en Nueva York en 1971.
En Filipinas, laboró en el Philippine Village Hotel entre 1972 y 1975 y después en The Manila Hotel. Entre 1978 y 1996 trabajó en varios países con la cadena Marriott.
En 1997 fue directora de alimentos y bebidas en el Marriott de Orlando y en 1999 directora de eventos en el Marriott de Santa Clara, California.
Regresó a Panamá en 2001 como gerente general del hotel Caesar Park.
Es miembro de la Asociación de profesionales de turismo SKAL Intl. y de Apede.