LA PRENSA | Jihan Rodríguez |
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CAMBIOS. Mario Filópoulos tiene entre sus manos el próximo proyecto de la empresa que gerencia. Pretende consolidar aún más su estrategia y la de financiar viviendas a los que ganan menos. |
El sector informal ha ido creciendo en los últimos años. Según informes de la Contraloría General de la República, en 2004 había 279 mil personas manejándose en este segmento, y el año pasado 54 mil 409 personas se sumaron a sus filas.
Esta estadística representa para el gerente general de la sociedad de ahorro y préstamo Primera Vivienda, Mario Filópoulos, un mercado importante.
Enfocado en ofrecer préstamos hipotecarios a asalariados de medianos y bajos recursos económicos, la empresa que él gerencia decidió que era hora de ampliar su cobertura luego de nueve años de estar en el mercado panameño. El objetivo es brindar su servicio a un sector informal, un segmento con gran potencial y que muchas veces no es contemplado por la banca universal.
Actualmente Filópoulos mantiene conversaciones con un banco de la localidad con la idea de compartir riesgos y poder empezar este plan piloto de hipotecas dirigidas al sector informal.
El está optimista de que estas negociaciones se concreten este año, para comenzar a brindar el servicio.
“Son personas que tienen derecho a una vivienda y no puede ser que porque no estén dentro de una planilla no puedan aplicar a un préstamo. Claro, se les exigirá ciertas condiciones especiales para su aprobación, pero estamos dispuestos a abrirles las puertas”, dice.
Con este nuevo servicio, las exigencias son diferentes. La mejor carta de referencia de los que apliquen para un préstamo hipotecario y trabajen en el sector informal será la de sus suplidores de materia prima.
El gerente de Primera Vivienda expresa que la costumbre en Panamá es otorgar préstamos por descuentos directos, a diferencia de otros países en los que no existe el descuento por nómina.
Las personas que soliciten el servicio tendrán la facilidad de pagar una letra mensual y hacer abonos diarios.
Para Filópoulos el sistema que se ofrecerá no representa un riesgo y es muy sencillo. “Se ha comprobado que las personas que están en un negocio informal, con lo único que cuentan es con su crédito y por eso lo valoran más. Con el préstamo hipotecario van a tener una muy buena referencia que no van a querer perder”.
En la región, el sector informal alberga a 4 millones de clientes con una cartera de 4 mil millones de dólares, pero siete de cada 10 personas no tienen acceso al crédito, como tampoco nueve de cada 10 empresas.
Más apertura
Durante los primeros siete años de operaciones, la sociedad Primera Vivienda se había mantenido con bajo perfil, pero con el boom que se ha dado en los últimos años en la construcción, la gerencia de la empresa tomó la decisión de mirar a otros segmentos de la banca y hacer bulla.
Si bien la empresa sólo ofrece hipotecas en la provincia de Panamá, con el inicio del servicio de préstamos al sector informal tienen planificado abrir una red de puntos de cobro que esté más cerca de los clientes, quienes requerirán de facilidades para hacer sus pagos diariamente.
Acerca de la posibilidad de abrir sucursales del interior del país, Filópoulos, no descarta que esto se concrete en el mediano plazo. Sus metas se han cumplido y la confianza que le tienen los bancos cuando solicita le administren su cartera de préstamos hipotecarios es una muestra de esto.
Su cartera ha crecido 40% en los últimos cinco años, y proyecta cerrar en 2006 con una cartera de 100 millones de dólares. Ellos están convencidos de que esto será así.