LA PRENSA | Elsa González |
|
Investigación. En el laboratorio La Montuna, ubicado en Divisa, se realizan las pruebas de resistencia a los productos con potencial de exportación. |
Sus manos huelen a tierra. Desde hace 15 años cultiva papaya y otras frutas que comercializa y vende en el mercado local. A David Bernal le apasiona el oficio, pero sus canales de distribución y el sistema de comercialización no son los más óptimos para sacarle el mejor provecho al negocio.
A veces la fruta se pierde, por lo que ha decidido procesarla para producir jugos, néctar, mermelada y papayas deshidratadas para la exportación.
Ya tiene más de un año de realizar investigaciones en el laboratorio La Montuna para hacer realidad su proyecto. Allí ha hecho estudio de validación y pruebas químicas para determinar el grado de dulce, acidez o alcalinidad de las frutas.
“Hay que someter la fruta a pruebas hasta ajustar las fórmulas del producto que saldrá al mercado internacional”, explicó.
Su objetivo es montar una planta a la que ya le tiene nombre: Frutas Tropicales Anabela, que sería la primera procesadora agroindustrial en la región de Azuero.
De acuerdo con un estudio de mercado, hay suficiente demanda como para exportar un contenedor mensual de frutas tropicales deshidratadas y en conserva a Puerto Rico, Suecia y Taiwan.
Su proyecto se encuentra en etapa de financiamiento con la banca nacional y espera los fondos para iniciar la construcción de las infraestructuras de la planta, que estará ubicada en el corregimiento de Santa Ana en Los Santos.
“Es un proyecto costoso, en el que la adquisición de la maquinaria tiene un financiamiento elevado, porque hay que cumplir con los requerimientos de la industria alimentaria. También hay que sumar el capital que se requiere para comprar parte de la materia prima al contado”, añadió el agroempresario.
Bernal prefiere no revelar la inversión que se requerirá hasta que la procesadora esté en pleno funcionamiento el próximo verano.
La papaya será el principal producto a procesar, aunque no se descarta el tratamiento de frutas como marañón, mango y piña durante sus temporadas de cosecha. Cultiva 13 hectáreas de papaya y espera con ansias que zarpe el primer barco que transportará sus productos a tierras lejanas.
Inversión y capacitación técnica
Desde hace tres años en el laboratorio agroindusrial La Montuna –con la ayuda del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) y con la asesoría técnica de la Misión de Taiwan– se realizan estudios para procesar sandía, zapallo, melón y otros productos que por falta de calidad no pueden ser exportados. En este recinto se transforman en mermeladas, jugos, deshidratados, fritos, harinas y vinos para venderlos en el mercado local e internacional.
En este laboratorio se han invertido cerca de 400 mil dólares en infraestructura y equipos como deshidratadores, calderas, ollas pasteurizadoras y centrífugas, refractómetro y pesas digitales.
“El objetivo de La Montuna es capacitar a las personas hasta convertirlas en agroempresarias”, dice Raúl Saucedo, coordinador técnico la dirección nacional de agroindustria del Mida.