LA PRENSA - Jihan Rodríguez |
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VIAJEROS. El aeropuerto de Tocumen se prepara para superar el número de visitantes del año pasado, que a noviembre era de 893 mil 196. |
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AMPLIACIÓN. En cuatro meses se deben terminar los trabajos de modernización del aeropuerto. |
El sector turístico tiene razones para celebrar y motivos para preocuparse. En los últimos cinco años el número de turistas que ha ingresado al país se ha disparado y todo apunta a que el ritmo de crecimiento no se detendrá. Pero paradójicamente esta bonanza provoca dolor de cabeza entre los representantes del sector privado y del Gobierno.
Panamá, con una extensión territorial de 75 mil 715 kilómetros cuadrados, no cuenta con la infraestructura para satisfacer la avalancha de turistas que busca atraer y en palabras del gerente del Instituto Panameño de Turismo (Ipat), Rubén Blades, “no habrá cama pa’ tanta gente”.
En el Aeropuerto Internacional de Tocumen ya se dio la alerta y se ejecuta la primera meta: ampliar y modernizar la puerta de entrada más concurrida del país. Con una inversión que alcanza los 80 millones de dólares la terminal de Tocumen, cuya administración es privada, se prepara para recibir a más pasajeros.
Adicional, la Cámara Panameña de Turismo en conjunto con el Ipat pide aumentar la cantidad de líneas aéreas que allí operan para ofrecer más conexiones y un servicio más completo.
Sin embargo, la aspiración de acoger a más turistas, cuya cifra al mes de noviembre del año pasado era de 893 mil 196 visitantes tiene como primer obstáculo la escasez de hoteles en el interior, la falta de conectividad del aeropuerto con la ciudad de Panamá y las pésimas condiciones en las que se encuentran las pistas de aterrizaje ubicadas en el interior del país. (Ver gráfica: Descubriendo a Panamá)
Blades, quien tiene el rango de ministro de Turismo, es el primero en reconocer y cuestionar las deficiencias del país para satisfacer la industria sin chimenea.
Se trata, por un lado, de que las inversiones en hoteles y resort no son suficientes para la demanda que se genera en el interior del país. Por otro lado, las infraestructuras de la red vial y el aérea local no están acordes con la realidad que exige la industria, que el año pasado generó un poco más de 900 millones de dólares. (Ver gráfica: Más y más dólares).
La primera entrada
Por el momento, la ampliación y modernización del Aeropuerto Internacional de Tocumen anda viento en popa y en cuatro meses la administración espera que los trabajos concluyan.
Los tres proyectos de modernización del aeropuerto deben concluirse en unos cuatro meses, explicó Erick Goldoni, gerente comercial de Tocumen S.A., empresa que administra la terminal aérea.
Estos proyectos son: ampliación del edificio principal, equipamiento (que incluye, entre otras cosas, aumentar a 22 la cantidad de puentes de abordaje, elevadores, sistema de información y señalización), la ampliación del aeropuerto de carga y el revestimiento de la pista.
Quedaría pendiente la licitación del duty free. En estos momentos la junta directiva del aeropuerto analiza las modificaciones del pliego de licitación que solicitaron algunas empresas interesadas en participar en el acto público, cuya fecha aún no se ha determinado. Este proyecto busca organizar un mercado que anualmente genera cerca de 60 millones de dólares.
La ampliación propiciará un desahogo al embotellamiento que actualmente se produce en las horas de mayor afluencia de pasajeros, dijo Goldoni.
El objetivo es cubrir las necesidades de las aerolíneas que ya operan localmente y sentar en los aviones a más pasajeros con destino a Panamá para mantener la terminal con suficiente flujo de pasajeros durante todo el día.
En la actualidad el aeropuerto tiene capacidad para atender alrededor de 3 millones 500 personas, pero funciona como un “barco que opera dos horas al día”, sustentó Goldoni.
El año pasado unas 2 millones 750 mil personas utilizaron el aeropuerto. De ese total el 33% entró al país, otro 33% salió de Panamá y el 34% restante hizo conexiones para llegar a otros destinos. Con la ampliación del aeropuerto se podrá atender a 5 millones de personas, según estimaciones de Goldoni.
No obstante, la estrategia no es solo llenar esta terminal, advirtió el gerente. “De nada vale que el aeropuerto se amplíe para atender más turistas, si no se desarrollan las otras facilidades, y de nada sirve que crezca la oferta en infraestructura del país, si no tenemos capacidad para atender una mayor cantidad de vuelos”.
Pésimas condiciones
La ampliación del aeropuerto tiene entusiasmado al presidente de la Cámara Panameña de Turismo, Jaime Campuzano, y al presidente del Bureau de Convenciones & Visitantes de Panamá, Fidel Reyes Esquer, pero cuando hablan de infraestructura, sobre todo en el interior del país, se les hace un nudo en la garganta.
Las condiciones de los aeropuertos domésticos no son las mejores y las rutas por tierra se caracterizan por su pésimo estado.
Un informe del Ministerio de Obras Públicas (Mop) da cuenta de que el 80% de los 11 mil 717 kilómetros de carretera de la red interurbana del país está en “regulares condiciones” o “completamente mal”.
En otras palabras, 6 mil 297 kilómetros de las carreteras que comunican un poblado con otro –como la Vía Transístmica y la Interamericana– presentan una superficie imperfecta y llena de huecos, mientras que otros 2 mil 959 kilómetros están moderadamente uniformes y mantienen algunas grietas.
Para el 2006 el MOP cuenta con 210 millones de dólares en el renglón de inversión.
La Autoridad Aeronáutica Civil (ACC) administra 17 aeropuertos en las nueve provincias del país y las pistas de aterrizaje están bastante deterioradas. El aeropuerto Marcos A. Gelabert, ubicado en Albrook, tiene problemas de hundimiento y el drenaje de la pista funciona a medias.
Para el 2006 la ACC cuenta con 3 millones 838 mil dólares que serán invertidos en la rehabilitación y el mantenimiento de aeropuertos domésticos.
No obstante, el problema de la falta de conectividad no solo es en los aeropuertos y las carreteras. También se hace urgente un sistema de transporte moderno en la ciudad capital. Blades adelantó que se elabora un proyecto de ley para cambiar la legislación de transporte. “Será una ley polémica, pero se necesita”, dijo.
Campuzano, por su parte, consideró que se requiere diseñar un plan estratégico de turismo en el que se puedan enfocar cuáles son las inversiones que necesita el país y en qué áreas hay más oportunidades para desarrollar el turismo.
Para Reyes la ampliación del aeropuerto es fundamental porque actualmente enfrenta problemas de congestionamiento, pero al mismo tiempo urge modernizar el sistema de red vial y aérea para facilitar los viajes de los turistas hacia el interior.
También se requiere mejorar la infraestructura hotelera en el interior del país porque existen muchos ‘hotelitos’ que no tienen la capacidad suficiente para mover grandes volúmenes de turistas.
De acuerdo con los cálculos de la Asociación de Pequeños Hoteles, en el interior del país existen alrededor de 60 pequeños centros de hospedaje.
Para Blades lo primero es ordenar la casa y atacar el problema desde los distintos estamentos del Estado.
Para tal fin, el Ipat está por concluir un inventario de los potenciales turísticos que puede ofrecer el país para motivar la inversión. “He sido muy criticado por mis constante viajes al interior del país, pero era lo primero que se debió hacer”, reclamó Blades.
“Al final se determinará lo que se necesita en términos de carreteras, puertos y aeropuertos. Con esa información las distintas entidades que tienen que ver con el tema deben diseñar sus estrategias de trabajo”.
El inventario es para calcular el monto de la inversión que debe hacer el Estado para mejorar su infraestructura y facilitar los polos de desarrollo del turismo. A simple vista Blades dice que entre las inversiones urgentes que debe hacer el Estado está la ampliación de la carretera Boyd Roosevelt que conduce hacia Colón y acondicionar algunos aeropuertos del interior para vuelos internacionales.
En el caso de los aeropuertos del interior, el Gobierno adelanta algunos proyectos. En los aeropuertos de la provincia de Bocas del Toro, Chiriquí y Darién se hacen mejoras en las pistas de aterrizaje, explicó Nelly Simeón, directora encargada de la Autoridad Aeronáutica Civil.
Sin embargo, el gran reto del Gobierno es acondicionar el aeropuerto de Río Hato que es un polo de desarrollo para el interior del país, concluyó.
En medio de este panorama Blades y una comitiva de empresarios viajaron esta semana a España para participar en la Feria Internacional de Turismo que se inicia mañana. La idea es promover el país y hacer que el mercado europeo se interese más por los atractivos turísticos de Panamá.