C anadá es el séptimo usuario más grande del Canal de Panamá y el movimiento de su mercancía por la franja marítima es un motivo más para estrechar los vínculos comerciales entre ambos países.
Más del 40% del producto interno bruto (PIB) canadiense se deriva del comercio internacional y José Herrán-Lima, el nuevo embajador de este país en Panamá, ve oportunidades de inversión en varios sectores económicos, incluyendo la posible ampliación de la vía acuática.
Herrán-Lima, acaba de presentar sus credenciales y ya tiene cuatro objetivos por desarrollar: reforzar los vínculos gubernamentales y no gubernamentales entre ambos países, promocionar el comercio y la inversión, incrementar el diálogo en las áreas donde hay puntos en común y apoyar al gobierno panameño en el desarrollo de una sociedad más equitativa.
El diplomático compartió con La Prensa algunos de los objetivos en los que se enfocará su gestión y los sectores donde ve un potencial intercambio comercial entre ambos países.
- Con respecto al comercio ¿cómo se encuentra la relación entre ambos
países?
Según las estadísticas el intercambio comercial entre ambos países ha tenido un crecimiento gradual en los últimos años. Entre los años 2000 y 2004 Canadá ha incrementado sus exportaciones a Panamá en un 46% . El año pasado Canadá exportó 56 millones de dólares a Panamá y hasta julio de este año hemos llegado a los 32 millones de dólares.
- ¿Y acerca de las inversiones?
Panamá no tiene inversiones en Canadá, pero se puede decir prácticamente que nuestro país participa diariamente en su desarrollo económico.
Tenemos presencia a través de inversiones como la de la empresa de generación eléctrica Fortuna S.A., operada por la compañía canadiense Hidro-Quebec, que contribuye con alrededor del 40% de las necesidades energéticas de Panamá.
Además del banco de Nueva Escocia que es uno de nuestros cinco bancos más grandes, con operaciones muy pujantes en el Caribe, Centroamérica y Suramérica.
- ¿En qué sectores usted detecta potenciales inversiones?
Hay cuatro sectores importantes. Hay interés de parte de compañías canadienses en el sector minero por el gran potencial que tiene Panamá en reservas de cobre.
Por otra parte, en el de turismo residencial, la posición de Panamá, el clima de las tierras altas y el nivel de seguridad ciudadana que hay en el país atraerán a los inversionistas durante los próximos 10 a 15 años.
A la vez, como séptimo usuario del Canal, vemos con gran interés la expansión de la vía. Además es atractivo en el sector energético donde tenemos experiencia en mini-hidroeléctricas amigables con el medio ambiente y que no necesitan una inversión muy alta.
- ¿Qué característica debe tener el país para que los inversionistas canadienses concreten sus proyectos?
Por lo que he visto en los otros países latinoamericanos donde he estado, los inversionistas canadienses toman muy en cuenta que exista un clima de confianza para que el plan que han elaborado no se cambie.
Igualmente es indispensable la seguridad judicial. Que exista un sistema de justicia transparente y expedito al momento en que se presente algún problema. Los canadienses quieren tener las reglas del juego bien definidas.
- Y en el caso de Panamá ¿cree que el hecho de no haber firmado un tratado de libre comercio ha retenido a los empresarios panameños a invertir en Canadá?
No. La relación de inversión y tratado de libre comercio no me parece muy estrecha. Aun en países donde hemos firmado tratados de libre comercio, como Chile y Costa Rica, no ha habido en realidad un flujo de inversiones a Canadá.
Considero que este tipo de documentos sí las facilita, pero también hay países que son grandes inversionistas en Canadá y con los cuales no se ha firmado un tratado comercial, como es el caso de Gran Bretaña y Francia.
Además, Estados Unidos fue el primer inversionista en Canadá por décadas antes de que tuviéramos un tratado comercial.
- En materia de tratados comerciales ¿qué avances tiene Canadá en este aspecto? ¿Piensan concretar un tratado de libre comercio con Panamá?
Hace cuatro años firmamos un tratado de libre comercio (TLC) con Costa Rica, tenemos otro con Chile que fue firmado en 1997 y el tratado con México y Estados Unidos.
En el marco de negociaciones comerciales también hemos tenido conversaciones con los otros países centroamericanos, pero éstas todavía están en marcha.
Ahora nuestro objetivo principal, considerando la posición de Panamá, es tener estos tratados de libre comercio bajo el ámbito del Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA).
El ALCA sería el mejor mecanismo para poder tener este tipo de apertura comercial con Panamá, pero esto no quiere decir que en el futuro no pensemos llevar negociaciones a nivel bilateral si se da el caso.
Por ahora consideramos que el objetivo principal y que puede tomar en cuenta los intereses tanto panameños como canadienses sería a través del mecanismo del ALCA.
- ¿Tiene la esperanza de que el ALCA se concrete?
Sí. Seguimos fomentando su firma porque consideramos que es el mecanismo más eficaz para poder integrar las economías del hemisferio.
Si bien es cierto estamos muy conscientes de que hay diferentes opiniones y posiciones, la nuestra es que la mejor manera de tener una integración económica en este hemisferio es a través de un tratado de libre comercio que involucre a todos los países.
-Entonces ¿Canadá apoyaría a Panamá como sede del Área de Libre Comercio de las Américas?
Ese es un aspecto que todavía estamos considerando. Nosotros somos un país muy pragmático, queremos tener primero el tratado para saber después dónde se instalará la sede.
Volviendo al tema bilateral ¿qué temas están pendientes entre ambos países?
Uno de los temas de interés inmediato es la renovación de un acuerdo aéreo. En los años 60 ambos países firmaron un acuerdo en esta materia, por lo que estamos en el proceso de negociar un nuevo documento que establezca un vuelo directo entre Canadá y Panamá y otros aspectos referentes al transporte aéreo como chárters y viajes de carga.
Para hablar sobre este acuerdo representantes canadienses visitarán Panamá en el mes de diciembre.
Diplomático
Experiencia
El embajador José Herrán-Lima nació en Colombia, pero hace 32 años se radicó en Canadá donde ha hecho una carrera diplomática.
Entre los años 1998
y 2002 fue ministro consejero de la embajada canadiense en Brasil, resaltando las políticas de acceso al mercado.
También asistió a los consulados generales de Canadá en Sao Paulo y Río de Janeiro en la promoción comercial canadiense.
Se destacó como asesor principal para los temas relacionados con el “antidumping” durante las negociaciones del NAFTA.
Desde agosto de 2005 inició su gestión en Panamá como embajador de Canadá en este país.