LA PRENSA | Bernardino Freire |
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PROCESO. Las entidades públicas hacen sus cálculos confiados en que el próximo año tendrán un presupuesto mayor. Muchas veces sus aspiraciones sobrepasan lo que hay en la ’caja fuerte’. |
Comienza la discusión. Los representantes de entidades públicas llevan bajo el brazo una carta de deseos para el año 2006, con la esperanza de que sus solicitudes sean acogidas por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Pero esto no es como escribirle una cartita de regalos al Niño Dios. En la gran mayoría de las ocasiones las aspiraciones superan lo que hay en la ‘caja fuerte’.
Desde hace cuatro meses los economistas de entidades y ministerios vienen preparando nuevamente sus calculadoras, las proyecciones de inversiones y gastos para llevarlos a la mesa de discusión.
Pero la aprobación de estas aspiraciones dependerá de cómo se siga comportando la economía en lo que resta del año.
Si el Gobierno recibe suficientes ingresos, así mismo podrá hacerle frente a sus compromisos presupuestarios, pues la idea es financiar -en la medida de lo posible - las necesidades sin tener que recurrir a más préstamos o lo que es lo mismo, más endeudamiento.
Según las proyecciones del MEF los ingresos corrientes podrían alcanzar en el 2006 poco más de 300 millones de dólares de lo que se espera recibir en el presente año, producto del crecimiento económico estimado al cierre del 2005 y proyectado para el 2006 (5%), y de una mayor recaudación tras la aprobación de la reforma fiscal.
Ello significa que el Estado podría contar con 2 mil 500 millones de dólares, mientras que los gastos estimados alcanzarían los 3 mil 850 millones de dólares. La diferencia deberá financiarse con nuevos préstamos.
Esto podría beneficiar a los proyectos de inversión en el 2006 que se vieron afectados este año debido al deterioro con que se recibieron las finanzas públicas. Los gastos excedieron los ingresos en 720 millones de dólares.
Medidas urgentes
Las medidas de austeridad y políticas fiscales seguirán vigentes en el 2006, pero con un cambio de estrategia, ya que no requiere enfocarse en una reducción de gastos ineficientes y excesos en los recursos. La misma será de consolidación de los logros alcanzados.
“Ahora el espacio de ajuste tiene que ver mucho más con una política de reorganización o reingeniería. Buscar una estructura funcional que sea más eficiente, y que tenga iguales o mejores resultados a un menor costo”, explicó Carlos González, director de Presupuesto del MEF.
Para el 2006 se estima que el déficit pueda estar rondando el 3.0% que aún no es satisfactorio para cumplir con la meta del 2%, que establece la ley de responsabilidad fiscal. Esta se dejó sin efecto el año pasado, y todo indica que se requerirá una prórroga de la misma.
Según González, el hecho de haber erradicado este año el sistema de financiar gastos de operación adquiriendo deuda y aumentando las cuentas por pagar, podría permitir que se logre un modesto ahorro corriente en el 2006.
“Esto quiere decir que el Gobierno no sólo estará en condiciones de cubrir sus gastos de operación con sus ingresos corrientes, sino que además tendrá la posibilidad de recaudar los ingresos necesarios para cubrir parte de los intereses del servicio de la deuda”, enfatiza.
La reducción de la planilla fue primordial para lograr este objetivo eliminando vacantes que se originan por jubilación, renuncias o fallecimientos, lo que permitió una reducción de 2 mil 500 vacantes más un ahorro por el programa de atrición por el orden de los 2 millones de dólares a julio de este año.
Los resultados de esta y otras medidas como el financiar los gastos de las instituciones públicas exclusivamente con los ingresos de caja, y evitar la contratación de recurso humano con cargo a contratos temporales y gastos de contingencia entre otras, permitirán que el 2005 cierre con un déficit aproximado de 3% a 3.5%. Un porcentaje aún no satisfactorio para cumplir con la ley de responsabilidad fiscal.
El director de presupuesto reconoce que esta cifra todavía no llena las expectativas y asegura que era imposible “cubrirlas en una sola vigencia fiscal”.
Pero aún así los resultados iniciales de las medidas adoptadas por el Gobierno han permitido estructurar el presupuesto de 2006 basado en cifras preliminares con inversiones físicas y financieras por el orden de los mil 400 millones de dólares.
¿Y los gastos? Para este renglón se destinarán 5 mil 100 millones de dólares, de los cuales el servicio de la deuda comprende mil 700 millones de dólares, por lo que se estima aumentará 295 millones en el 2006 en comparación con el 2004.
González puntualiza que éstas son sólo cifras preliminares, recordando que aún hay situaciones pendientes, como la reforma a la Caja de Seguro Social, que pudieran mejorar o empeorar esta situación y el incremento del precio del petróleo.
Positivo sí, pero...
Algunos economistas coinciden en que las medidas de austeridad adoptadas por el Gobierno lograron su objetivo: buscar un equilibrio en las finanzas públicas.
Pero aún hay mucho camino por recorrer.
Para el presidente del Colegio de Economistas, Adolfo Quintero, si bien es cierto la contracción del gasto y el crecimiento económico que se dio en los primeros meses del año han permitido que se reduzcan los gastos y aumenten los ingresos corrientes del gobierno central, todavía quedan tareas pendientes.
Primero, romper con el círculo vicioso de endeudamiento, segundo, generar más empleo y tercero, crear un plan nacional de desarrollo que deje claro cuánto empleo se va a generar, cuál es el crecimiento esperado y qué actividades económicas se van a impulsar.
Por su parte, el economista Rolando Gordón señala que es un hecho que para el Gobierno la reforma fiscal es un éxito, pero todavía no se conoce el impacto de las mismas en las empresas.
Por lo pronto lo que se ha visto -dijo- es un decrecimiento de la economía que se seguirá dando en la medida en que se aplique la reforma fiscal.
“La economía ha comenzado una gradual desaceleración. La incertidumbre que ha generado la reforma fiscal ha afectado el crecimiento de la economía, por lo que creo que a finales de año esta va a estar por el orden de 3% a 3.5%”, resaltó.
Tocará al Gobierno tomar las medidas adecuadas para que esto no se repita el próximo año.
Proyecto a medio camino
La discusión del proyecto de presupuesto de la Nación está a medio camino, con la presentación de las proyecciones de cada una de las entidades y la recomendación preliminar del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Los representantes del MEF confían en que pronto concluyan estas discusiones, para presentar a mediados de septiembre el anteproyecto de ley en el Consejo de Gabinete.
De seguir su curso normal, el proyecto podría llegar a finales de septiembre a la Asamblea Legislativa para ser discutido, revisado y aprobado en los dos meses siguientes.
De aprobarse el presupuesto en ese periodo se garantizaría que el mismo se ponga en línea a finales del año y esté disponible para su ejecución, el primer día hábil del año correspondiente.