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PLANES FRUSTRADOS. Bavaria llegó a Panamá en 2001 con la intención de utilizar al país como trampolín para llegar a otros mercados. Sus planes no resultaron. |
Cuando en 2002 la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) le negó al Grupo Empresarial Bavaria la compra de Cervecería Barú Panamá, su presidente, Ricardo Obregón, juró que Bavaria daría la pelea. “Tenemos grandes planes de expansión para satisfacer la necesidad de los consumidores panameños”, agregó Obregón.
La CLICAC le decía “no” al gigante cervecero porque desde diciembre de 2001 ya tenía el control de Cervecería Nacional —la más grande del país— y por la que pagó 260 millones de dólares.
Pero del 2002 a esta parte, el escenario ha cambiado y también, con ello, los planes de Bavaria.
Hace unas semanas, el mercado local comenzó a inquietarse luego de que llegaran los rumores que a nivel internacional ya se habían esparcido: que el gigante SABMiller estaba interesado en la mayor cervecera suramericana, que controla los mercado de Colombia, Panamá, Ecuador y Perú.
En enero de este año, Bavaria todavía decía, públicamente, que entre sus planes no contemplaba la venta.
Ahora, la propia empresa admite: Bavaria explora ofertas de compra.
Se trata —ha dicho el propio Obregón— de una decisión de un grupo de accionistas mayoritarios.
Al parecer, no sólo es SABMiller —la cuarta cervecera del mundo en tamaño— la que está interesada en Bavaria, sino también InBev, de Bélgica, la segunda en el mercado mundial.
Obregón, sin embargo, ha dicho que el proceso exploratorio para concretar cualquiera de las opciones podría tomar más de seis meses, y que hasta el momento no existe oferta formal de alguna empresa en particular.
De acuerdo con el
Financial Times, SABMiller podría pagar hasta 9 mil millones de dólares por las operaciones de Bavaria en Latinoamérica, que incluye subsidiarias en Colombia, Panamá, Bolivia, Chile, Ecuador, Perú y Costa Rica.
El presidente de Bavaria ha dicho que la transacción no necesariamente implica una venta, sino que podría consistir en un intercambio de acciones con una cervecera más grande, práctica usual entre cerveceras europeas o estadounidenses que buscan nuevos mercados para reactivar sus ventas.
De acuerdo con los estados financieros de la empresa, durante el 2004 Bavaria registró pérdidas de 31 millones de dólares, frente a los beneficios del año anterior, de 36 millones de dólares.
Las pérdidas se produjeron por factores como la revaluación del peso colombiano, los gastos en intereses y operaciones de cobertura.
Hasta diciembre del año pasado, Bavaria registraba activos de 5 mil 591 millones de dólares, 22.7% superior al del año anterior (4 mil 554 millones de dólares). Los pasivos, sin embargo, también crecieron en 17%.
Según los datos disponibles, la mayor cantidad de ventas de Bavaria se registra en Colombia (57.3%), seguidas de Perú (27.3%), Ecuador (8.2%) y Panamá (7.2%).
Así las cosas, sólo falta esperar y ver en manos de quién quedará ahora Cervecería Nacional.