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Cambio de enfoque
Martin Talmasky
martin_talmasky@ml.com
Consultor Financiero
Los mercados financieros están cambiando
de enfoque, en ocasiones con lentitud y en ocasiones con rapidez.
En este momento, parece que el enfoque está cambiando con bastante
rapidez, desde la preocupación por la fortaleza del giro alcista
de la economía hacia la inquietud respecto a la inflación y la dirección
del dólar.
La Reserva Federal ha señalado que
está más preocupada por la inflación de lo que ha estado en bastante
tiempo. Entre los motivos están el precio elevado del petróleo y
otras materias primas, la mayor fortaleza de la tendencia del empleo,
el menor crecimiento de la productividad y los indicios de que la
transferencia de los incrementos de precios a los clientes es cada
vez más fácil para algunas compañías.
Otro motivo de preocupación es la
importante debilidad del dólar. La caída del billete puede contribuir
a las presiones inflacionarias debido a que los productos extranjeros
resultan más caros para los compradores de Estados Unidos y también
está empezando a disparar las alarmas de otros frentes.
Enfrentados a la posibilidad de
que la inflación podría estar echando raíces, las últimas noticias
de la prensa indican que, en las próximas reuniones del Federal
Open Market Committee (FOMC), la Fed podría subir los tipos de interés
en lugar de suspender su campaña de endurecimiento. ¿Qué significaría
esto para los inversores?
El ritmo más rápido de endurecimiento
no modificaría nuestras ideas sobre la dirección general de los
tipos de interés. Llevamos bastante tiempo esperando que la Fed,
aunque subordinada al flujo de datos económicos y a la situación
del mercado, suba los tipos de interés hasta un nivel neutral.
En conjunto, creemos que las acciones
seguirán superando el comportamiento de los bonos en los próximos
trimestres, como lo han hecho durante los últimos dos años aproximadamente.
Richard Bernstein, nuestro estratega
en jefe para Estados Unidos, considera que la rentabilidad total
a 12 meses del S&P 500 podría ser del 5% aproximadamente, de
los que casi 2 puntos porcentuales provendrían de los dividendos.
Más adelante, si la Fed impide que
aflore la inflación, las perspectivas a largo plazo de la economía
y los mercados financieros serían considerablemente más brillantes:
la estabilidad de los precios proporciona un marco sólido para el
crecimiento económico y el aumento de los beneficios.
En cuanto al dólar, está claro que
los políticos desean evitar el tipo de caída desordenada que amenazaría
con convertirse en un desastre y que podría desencadenar graves
problemas económicos y financieros.
A igualdad de todos los demás factores,
un incremento moderado de los tipos de interés en Estados Unidos
contribuiría a mantener el orden en los mercados de divisas. Sin
embargo, solo mitigaría el problema, no lo resolvería.
La debilidad del dólar es una consecuencia
natural del enorme déficit presupuestario y de cuenta corriente
de Estados Unidos.
Nuestros estrategas de divisas consideran
que el dólar se encamina hacia cuarto año de debilidad en el 2005
y que podría tocar suelo en algún momento de mediados de año para
a continuación experimentar un rebote. Los inversores en el mercado
bursátil deberían recordar esta previsión.
Esta publicación es una versión
resumida del reporte de selección de Análisis Global de Merrill
Lynch y no constituye una oferta de compra o venta de valores, solicitud
de transacciones o asesoría de inversión.
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