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Los retos de Panamá
Para afianzar una recuperación sostenida
y duradera se requiere un conjunto de factores que necesitan enfoque,
trabajo y dedicación
Nicolás Ardito Barletta
MF@prensa.com
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| Panamá tiene buenas perspectivas de
crecimiento, pero necesita salir de la lenta coyuntura económica
que atraviesa. |
Panamá tiene buenas perspectivas
para un desarrollo integral sostenido. Para lograrlo tiene que salir
de una coyuntura económica lenta y afianzar sus oportunidades con
un trabajo permanente de modernización nacional que incluye capacitación,
tecnificación y desarrollo institucional.
El país ha pasado casi cuatro años
de escaso crecimiento económico. Como resultado, el desempleo aumentó
a 15% de la fuerza laboral, el ingreso per cápita se redujo, las
oportunidades para empresas, profesionales y todos los panameños
se han contraído, la población pobre ha aumentado, las finanzas
públicas se han restringido.
Este año, el crecimiento se recupera
a un ritmo anual de 5% o algo más en el primer trimestre. Pero se
necesita que ese repunte sea sostenido por varios años para reducir
la acumulación de problemas económicos y sociales que tiene el país.
La coyuntura internacional difícil
afectó las exportaciones y restringió el crecimiento entre 1999
y el 2003. Pero también contribuyó al estancamiento un manejo inadecuado
al inicio de políticas, acciones y ejecución administrativa. La
mejoría económica en los países desarrollados y en la región ha
estimulado las exportaciones de Zona Libre, de los puertos, del
turismo, de las telecomunicaciones, del Canal y de la agroindustria.
Los incentivos fiscales han estimulado la construcción.
Para afianzar una recuperación sostenida
y duradera se requiere un conjunto de factores que necesitan enfoque,
trabajo y dedicación. Entre ellos: una clara visión de hacia dónde
podemos ir, a objetivos concretos y consistentes, a políticas públicas
efectivas, a una administración más ágil, profesional, y transparente,
a reglas del juego claras y estables cumpliendo las leyes y normas,
y a un trabajo conjunto de actividad pública y privada para realizar
las oportunidades existentes en nichos específicos.
Para guiar ese proceso, los objetivos
estratégicos globales bien pueden ser: crecimiento económico sostenido
con exportaciones, integración social con mayor desarrollo humano,
integración regional nacional, desarrollo institucional, y desarrollo
cultural.
v Panamá exportador: Panamá, con
3 millones de habitantes, tiene un mercado propio pequeño. Necesita
insertarse en mercados más grandes vía la integración y las exportaciones.
Estas son esenciales para pagar por lo que importamos, por el servicio
de la deuda externa y para aumentar la productividad de nuestros
recursos y mejorar así el nivel de vida de todos los panameños.
Si no exportamos más, al crecer un poco la economía las importaciones
aumentan automáticamente y si no hay divisas para pagar por ellas
se desinfla el crecimiento por falta de liquidez.
Si queremos crecer un 5% anual necesitamos
incrementar las exportaciones en promedio de 7% a 8% anual.
Afortunadamente hay oportunidades
de exportar más bienes y servicios, y se encuentran desde la consolidación
y desarrollo del conglomerado marítimo-logístico de transporte,
comercio y comunicaciones; al turismo, a la producción agropecuaria,
la pesca y la industria.
v Panamá inversor: Se necesita crear
el “ambiente” y la confianza para que inversionistas privados (desde
el indígena sembrando guandú, cocoteros y yuca al empresario o transnacional
que construye puertos, fábricas y centros comerciales) asuman riesgos,
inviertan y produzcan en forma rentable más bienes y servicios.
Esto se logra con institucionalidad estable y transparente y políticas
públicas efectivas.
v Capacitación y tecnificación:
El crecimiento económico, generador de empleos, de ingresos y de
bienestar, se basa necesariamente en la inversión productiva que
compite en los mercados nacionales e internacionales. Comprobado
está a nivel mundial que esa productividad adicional no sólo es
el resultado de mercados más grandes sino también de la capacitación
y la tecnificación.
La capacitación nacional ha mejorado,
pero no a un ritmo suficiente. La calidad de la educación hoy deja
mucho que desear a todos los niveles.
Es indispensable facilitar las formas
de aplicar más tecnología y capacitación a todas las actividades
económicas del país.
v Las finanzas públicas: Conocido
es que las finanzas públicas están limitadas y que el endeudamiento
externo es elevado. Además, existe el problema financiero de la
Caja del Seguro Social.
El consenso logrado sobre la ley
“tres en uno” para controlar el déficit fiscal y el endeudamiento
externo fue un logro sobresaliente y debe aplicarse con responsabilidad.
No podemos permitir que el exceso de endeudamiento externo menoscabe
las oportunidades reales de desarrollo nacional.
Los ingresos fiscales aumentarán
con el crecimiento, lo cual ayuda. Pero más efectivo es limitar
los gastos fiscales en burocracia, en sistemas obsoletos y en operaciones
improductivas.
El problema financiero de la CSS
es delicado e impostergable. Todos los panameños jubilados y activos
necesitan de un Seguro Social saneado financieramente. Ante una
situación de exceso de gastos sobre ingresos, no hay otra alternativa
que aumentar los ingresos y bajar los gastos. Nadie ha inventado
todavía un sistema de producir algo de la nada.
I. Las oportunidades nacionales
Comenzamos con oportunidades de
exportar por ser éstas motor de desarrollo de una economía pequeña.
Al aumentar las divisas en circulación que traen las exportaciones
y las inversiones externas (inclusive los créditos), se estimula
toda la actividad económica nacional y se dinamiza el mercado interno
para productos nacionales y también para importaciones.
1. El Conglomerado de Tránsito:
Panamá se puede vincular con mayor ventaja a la economía internacional,
consolidando el conglomerado en ciernes de actividades marítimas,
de transporte y comunicaciones, de logística, comercio, turismo,
manufactura y tecnología alrededor del Canal.
Este desarrollo nos vincula mejor
con la integración económica del Hemisferio Occidental y con el
mundo. Ya avanzan notablemente los puertos y el transbordo de contenedores,
el turismo de cruceros, las actividades navieras y de servicios
a los dueños de naves, a los barcos y a la carga y se inician los
sistemas de logística y los procesos manufactureros y de servicios
intermodales.
La decisión económica más importante
de la década es la posible expansión del Canal Interoceánico. Esto
podrá significar una inversión de entre 4 mil y 5 mil millones de
dólares espaciados en 10 años. Todo el desarrollo del conglomerado
requiere libertad, apertura, información, flexibilidad, la combinación
inteligente de empresas nacionales e internacionales. Pero también
requiere una institucionalidad a toda prueba, firme, incorruptible,
moderna y ágil.
Además, una estrategia marítima
y de servicios bien conceptualizada y estructurada contribuirá a
que varias entidades del Estado (como MICI, MEF, ACP, AMP, ARI,
Zona Libre, IPAT) coordinen mejor sus programas y acciones y brinden
a las empresas e inversionistas servicios coherentes y eficaces.
2. Producción Agropecuaria: Puede
aumentar tanto para exportar como para suplir el mercado nacional.
Pero su tecnificación y capacitación es indispensable. Las crecientes
exportaciones de frutas, productos hortícolas, avícolas y flores,
y de carne muestran el camino. No sólo el tradicional banano sino
también los melones, sandías, piñas, zapallos se exportan en mayor
cantidad. Se puede continuar diversificando y aumentando la producción
agropecuaria, con el objetivo complementario de incorporar y mejorar
al pobre y marginado rural, pero se necesita introducir nuevos productos,
aumentar la productividad vía la tecnificación y capacitación, mejorar
el procesamiento de productos y la cadena de mercadeo, ampliar efectivamente
la infraestructura de acceso, titular la tierra y proteger la propiedad,
expandir el crédito y sistematizar la asistencia técnica.
3. El turismo: Representa
una de las actividades de exportación más promisorias. Ha crecido
más de 9% anual en los últimos 10 años. El mayor potencial se encuentra
en el turismo ecológico, étnico e histórico, el de playas y deportes
acuáticos, el de cruceros y compras, y el de aventuras.
La continuidad de tres administraciones
ofreciendo incentivos, mejorando infraestructura y haciendo promoción
han contribuido. Cada sitio de atracción necesita su conglomerado
de infraestructura, servicios, acceso y hospedaje.
4. La industria manufacturera:
Panamá exporta más bienes manufacturados de lo que se percibe
generalmente, aunque menos que todos los países de Centroamérica.
Algunos costos de producción, como la mano de obra y la electricidad
son más altos, pero tienen otras ventajas como los puertos, el tránsito,
la estabilidad económica y el sector financiero. Por un lado, el
menguado sector industrial tradicional necesita apoyo especial en
crédito, tecnología para su readaptación y especialización, un acuerdo
laboral-empresarial-gobierno para estimular la productividad y para
reflotarse encontrando nichos de exportación.
5. Acuerdos de comercio exterior:
Todo lo anterior requiere la consecución de tratados de libre
comercio (TLC) con países de Centroamérica, del Grupo Andino, con
Estados Unidos y finalmente dentro de ALCA, si llega a darse, ya
que allí están los principales mercados de Panamá. Es más, dichos
acuerdos potenciarán más las riveras del Canal y el conglomerado
adyacente porque la producción allí tendría entonces mercados más
accesibles. Pero eso sólo se logra con competitividad comprobada
basada en una mayor productividad de los trabajadores, de las empresas,
los sectores y el país en su conjunto.
Si se estimula la inversión privada
en actividades como las descritas y se incrementa sus exportaciones
aumentará el crecimiento sostenido de la economía y tocará a todos
los sectores de la vida nacional.
II. Capital humano y social.
El 47% de la población es menor de 20 años de edad. Su capacitación
es de alta prioridad para contribuir al desarrollo señalado. También
lo será para ampliar y mejorar el nivel de vida de la población,
sobre todo de los pobres.
La ampliación de oportunidades se
hará más efectiva si también se incorpora el apoyo a la pequeña
empresa rural y urbana con asistencia técnica, crédito e infraestructura
para hacerla más partícipe del crecimiento nacional.
III. Continuidad para el desarrollo
en democracia. La perspectiva factible de un mejoramiento económico
sostenido e integral requiere para su realización, todo lo dicho
anteriormente, en forma continua y estable por varios lustros. Su
consolidación necesita continuidad de políticas y acciones a través
de varios gobiernos quinquenales.
Este es el reto más fundamental
para todos los panameños: desarrollar un consenso suficiente sobre
objetivos estratégicos, políticas públicas esenciales, programas
e instituciones, para plantear a los políticos y gobernantes su
continuidad en el interés nacional mientras producen resultados.
El autor es economista
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