EL SUPLEMENTO DE LA PRENSA

11 de mayo de 2004

INICIO
TEMA DE PORTADA
NACIONALES
ACTUALIDAD
BREVES
EVENTOS
RELIEVE
OPINIÓN
TECNOLOGÍA
ARCHIVO MENSUAL
QUIENES SOMOS
 
PANORAMA

Los retos de Panamá

Para afianzar una recuperación sostenida y duradera se requiere un conjunto de factores que necesitan enfoque, trabajo y dedicación

Nicolás Ardito Barletta
MF@prensa.com

Panamá tiene buenas perspectivas de crecimiento, pero necesita salir de la lenta coyuntura económica que atraviesa.

Panamá tiene buenas perspectivas para un desarrollo integral sostenido. Para lograrlo tiene que salir de una coyuntura económica lenta y afianzar sus oportunidades con un trabajo permanente de modernización nacional que incluye capacitación, tecnificación y desarrollo institucional.

El país ha pasado casi cuatro años de escaso crecimiento económico. Como resultado, el desempleo aumentó a 15% de la fuerza laboral, el ingreso per cápita se redujo, las oportunidades para empresas, profesionales y todos los panameños se han contraído, la población pobre ha aumentado, las finanzas públicas se han restringido.

Este año, el crecimiento se recupera a un ritmo anual de 5% o algo más en el primer trimestre. Pero se necesita que ese repunte sea sostenido por varios años para reducir la acumulación de problemas económicos y sociales que tiene el país.

La coyuntura internacional difícil afectó las exportaciones y restringió el crecimiento entre 1999 y el 2003. Pero también contribuyó al estancamiento un manejo inadecuado al inicio de políticas, acciones y ejecución administrativa. La mejoría económica en los países desarrollados y en la región ha estimulado las exportaciones de Zona Libre, de los puertos, del turismo, de las telecomunicaciones, del Canal y de la agroindustria. Los incentivos fiscales han estimulado la construcción.

Para afianzar una recuperación sostenida y duradera se requiere un conjunto de factores que necesitan enfoque, trabajo y dedicación. Entre ellos: una clara visión de hacia dónde podemos ir, a objetivos concretos y consistentes, a políticas públicas efectivas, a una administración más ágil, profesional, y transparente, a reglas del juego claras y estables cumpliendo las leyes y normas, y a un trabajo conjunto de actividad pública y privada para realizar las oportunidades existentes en nichos específicos.

Para guiar ese proceso, los objetivos estratégicos globales bien pueden ser: crecimiento económico sostenido con exportaciones, integración social con mayor desarrollo humano, integración regional nacional, desarrollo institucional, y desarrollo cultural.

v Panamá exportador: Panamá, con 3 millones de habitantes, tiene un mercado propio pequeño. Necesita insertarse en mercados más grandes vía la integración y las exportaciones. Estas son esenciales para pagar por lo que importamos, por el servicio de la deuda externa y para aumentar la productividad de nuestros recursos y mejorar así el nivel de vida de todos los panameños. Si no exportamos más, al crecer un poco la economía las importaciones aumentan automáticamente y si no hay divisas para pagar por ellas se desinfla el crecimiento por falta de liquidez.

Si queremos crecer un 5% anual necesitamos incrementar las exportaciones en promedio de 7% a 8% anual.

Afortunadamente hay oportunidades de exportar más bienes y servicios, y se encuentran desde la consolidación y desarrollo del conglomerado marítimo-logístico de transporte, comercio y comunicaciones; al turismo, a la producción agropecuaria, la pesca y la industria.

v Panamá inversor: Se necesita crear el “ambiente” y la confianza para que inversionistas privados (desde el indígena sembrando guandú, cocoteros y yuca al empresario o transnacional que construye puertos, fábricas y centros comerciales) asuman riesgos, inviertan y produzcan en forma rentable más bienes y servicios. Esto se logra con institucionalidad estable y transparente y políticas públicas efectivas.

v Capacitación y tecnificación: El crecimiento económico, generador de empleos, de ingresos y de bienestar, se basa necesariamente en la inversión productiva que compite en los mercados nacionales e internacionales. Comprobado está a nivel mundial que esa productividad adicional no sólo es el resultado de mercados más grandes sino también de la capacitación y la tecnificación.

La capacitación nacional ha mejorado, pero no a un ritmo suficiente. La calidad de la educación hoy deja mucho que desear a todos los niveles.

Es indispensable facilitar las formas de aplicar más tecnología y capacitación a todas las actividades económicas del país.

v Las finanzas públicas: Conocido es que las finanzas públicas están limitadas y que el endeudamiento externo es elevado. Además, existe el problema financiero de la Caja del Seguro Social.

El consenso logrado sobre la ley “tres en uno” para controlar el déficit fiscal y el endeudamiento externo fue un logro sobresaliente y debe aplicarse con responsabilidad. No podemos permitir que el exceso de endeudamiento externo menoscabe las oportunidades reales de desarrollo nacional.

Los ingresos fiscales aumentarán con el crecimiento, lo cual ayuda. Pero más efectivo es limitar los gastos fiscales en burocracia, en sistemas obsoletos y en operaciones improductivas.

El problema financiero de la CSS es delicado e impostergable. Todos los panameños jubilados y activos necesitan de un Seguro Social saneado financieramente. Ante una situación de exceso de gastos sobre ingresos, no hay otra alternativa que aumentar los ingresos y bajar los gastos. Nadie ha inventado todavía un sistema de producir algo de la nada.

I. Las oportunidades nacionales

Comenzamos con oportunidades de exportar por ser éstas motor de desarrollo de una economía pequeña. Al aumentar las divisas en circulación que traen las exportaciones y las inversiones externas (inclusive los créditos), se estimula toda la actividad económica nacional y se dinamiza el mercado interno para productos nacionales y también para importaciones.

1. El Conglomerado de Tránsito: Panamá se puede vincular con mayor ventaja a la economía internacional, consolidando el conglomerado en ciernes de actividades marítimas, de transporte y comunicaciones, de logística, comercio, turismo, manufactura y tecnología alrededor del Canal.

Este desarrollo nos vincula mejor con la integración económica del Hemisferio Occidental y con el mundo. Ya avanzan notablemente los puertos y el transbordo de contenedores, el turismo de cruceros, las actividades navieras y de servicios a los dueños de naves, a los barcos y a la carga y se inician los sistemas de logística y los procesos manufactureros y de servicios intermodales.

La decisión económica más importante de la década es la posible expansión del Canal Interoceánico. Esto podrá significar una inversión de entre 4 mil y 5 mil millones de dólares espaciados en 10 años. Todo el desarrollo del conglomerado requiere libertad, apertura, información, flexibilidad, la combinación inteligente de empresas nacionales e internacionales. Pero también requiere una institucionalidad a toda prueba, firme, incorruptible, moderna y ágil.

Además, una estrategia marítima y de servicios bien conceptualizada y estructurada contribuirá a que varias entidades del Estado (como MICI, MEF, ACP, AMP, ARI, Zona Libre, IPAT) coordinen mejor sus programas y acciones y brinden a las empresas e inversionistas servicios coherentes y eficaces.

2. Producción Agropecuaria: Puede aumentar tanto para exportar como para suplir el mercado nacional. Pero su tecnificación y capacitación es indispensable. Las crecientes exportaciones de frutas, productos hortícolas, avícolas y flores, y de carne muestran el camino. No sólo el tradicional banano sino también los melones, sandías, piñas, zapallos se exportan en mayor cantidad. Se puede continuar diversificando y aumentando la producción agropecuaria, con el objetivo complementario de incorporar y mejorar al pobre y marginado rural, pero se necesita introducir nuevos productos, aumentar la productividad vía la tecnificación y capacitación, mejorar el procesamiento de productos y la cadena de mercadeo, ampliar efectivamente la infraestructura de acceso, titular la tierra y proteger la propiedad, expandir el crédito y sistematizar la asistencia técnica.

3. El turismo: Representa una de las actividades de exportación más promisorias. Ha crecido más de 9% anual en los últimos 10 años. El mayor potencial se encuentra en el turismo ecológico, étnico e histórico, el de playas y deportes acuáticos, el de cruceros y compras, y el de aventuras.

La continuidad de tres administraciones ofreciendo incentivos, mejorando infraestructura y haciendo promoción han contribuido. Cada sitio de atracción necesita su conglomerado de infraestructura, servicios, acceso y hospedaje.

4. La industria manufacturera: Panamá exporta más bienes manufacturados de lo que se percibe generalmente, aunque menos que todos los países de Centroamérica. Algunos costos de producción, como la mano de obra y la electricidad son más altos, pero tienen otras ventajas como los puertos, el tránsito, la estabilidad económica y el sector financiero. Por un lado, el menguado sector industrial tradicional necesita apoyo especial en crédito, tecnología para su readaptación y especialización, un acuerdo laboral-empresarial-gobierno para estimular la productividad y para reflotarse encontrando nichos de exportación.

5. Acuerdos de comercio exterior: Todo lo anterior requiere la consecución de tratados de libre comercio (TLC) con países de Centroamérica, del Grupo Andino, con Estados Unidos y finalmente dentro de ALCA, si llega a darse, ya que allí están los principales mercados de Panamá. Es más, dichos acuerdos potenciarán más las riveras del Canal y el conglomerado adyacente porque la producción allí tendría entonces mercados más accesibles. Pero eso sólo se logra con competitividad comprobada basada en una mayor productividad de los trabajadores, de las empresas, los sectores y el país en su conjunto.

Si se estimula la inversión privada en actividades como las descritas y se incrementa sus exportaciones aumentará el crecimiento sostenido de la economía y tocará a todos los sectores de la vida nacional.

II. Capital humano y social. El 47% de la población es menor de 20 años de edad. Su capacitación es de alta prioridad para contribuir al desarrollo señalado. También lo será para ampliar y mejorar el nivel de vida de la población, sobre todo de los pobres.

La ampliación de oportunidades se hará más efectiva si también se incorpora el apoyo a la pequeña empresa rural y urbana con asistencia técnica, crédito e infraestructura para hacerla más partícipe del crecimiento nacional.

III. Continuidad para el desarrollo en democracia. La perspectiva factible de un mejoramiento económico sostenido e integral requiere para su realización, todo lo dicho anteriormente, en forma continua y estable por varios lustros. Su consolidación necesita continuidad de políticas y acciones a través de varios gobiernos quinquenales.

Este es el reto más fundamental para todos los panameños: desarrollar un consenso suficiente sobre objetivos estratégicos, políticas públicas esenciales, programas e instituciones, para plantear a los políticos y gobernantes su continuidad en el interés nacional mientras producen resultados.

El autor es economista

.
¤
OTROS TEMAS
Puertos seguros
Lecciones electorales
Después de la tormenta...

¤
ACTUALIDAD
El nuevo jefe de Coca-Cola
El más rico de América Latina

¤
PANORAMA
Los retos de Panamá

¤
TECNOLOGIA
Nasdaq cotiza en el extranjero

¤
ESTRATEGIAS
La asertividad

  Corporación La Prensa. Martes Financiero Online. Todos los derechos reservados.