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Lecciones electorales
Deidamia Batista C.
dbatista@prensa.com
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| Mártin Torrijos convirtió su
derrota en 1999 en un trampolín; hoy saborea la miel
del triunfo. |
En este torneo electoral la victoria
no solo la disfrutó Martín Torrijos; hubo otros que, a su manera
–y según sus circunstancias– también saborearon la miel del triunfo.
Pero como en política “no hay sorpresas sino sorprendidos”, en el
otro extremo están los que, sorpresivamente, sufrieron la derrota.
Se trata de candidatos a presidente, a legisladores y hasta “capitanes”
de partidos que, confiados en su triunfo, aun no terminan de aceptar
su fracaso.
Tras la finalización del proceso
electoral, hay algunas historias que son ejemplo de perseverancia,
de obstinación y de entereza.
La lección, sin embargo, es que
aquellas que hablan de derrotas, bien podrían convertirse en victoria,
si se actúa acertadamente.
LAS HISTORIAS
- Martín Torrijos: el
gran ganador. Logró un poco más del 47% de los votos; es decir,
uno de cada dos electores votó por él. Su contundente triunfo
dejó a sus adversarios políticos con la quijada colgando, principalmente
a los arnulfistas, que confiaban, hasta el último minuto, en que
los votos “saldrían de debajo de las piedras”. Además de asegurarse
la banda presidencial, su partido el PRD domina la Asamblea Legislativa
(hasta el cierre de esta edición) con 39 legisladores electos
y dos con su alianza, el Partido Popular (PP). Los 41 legisladores
(PRD y PP) representan la mayoría absoluta (de un total de 78).
Eso, sin lugar a dudas, le permitirá gobernar holgadamente.
- Guillermo Endara: su caso o mejor
dicho, el del partido que lo postuló, Solidaridad– es excepcional.
Después del PRD, Solidaridad fue el partido con más votos registrados:
un poco más de 452 mil, el doble de lo que consiguió, en conjunto,
el Partido Arnulfista, Molirena y Liberal Nacional. Esa cantidad
de votos, le garantiza, de paso, un jugoso subsidio electoral).
Toda una hazaña si tiene en cuenta que Solidaridad tiene 73 mil
421 adhrentes. Hoy, el partido es el segundo mayor. Endara ha
dicho que se inscribirá en Solidaridad para convertirlo en la
primera fuerza política del país.
- José Miguel Alemán y la alianza “Visión
de país”: está en el otro extremo de Torrijos. Es el gran
perdedor. Su partido, el Arnulfista, está pasando por un difícil
momento. Frente a la crisis, la propia presidenta del partido,
Mireya Moscoso, y los miembros del directorio se muestran, ahora,
a favor de celebrar primarias. Una palabra vedada cuando se designó
a Alemán como el candidato oficialista. Tras la derrota, sus miembros
hablan de reestructurar el partido, como una medida para resucitarlo.
- Molirena: este partido es un caso
aparte. Su máximo directivo, Jesús “Maco” Rosas ha sufrido, con
estas elecciones, su mayor derrota. Hasta 1999, el partido no
había perdido una elección en coalición. Esta vez, sin embargo,
no solo ha perdido, sino que ha generado una crisis a lo interno
del partido. Durante la campaña, Maco insistió en que el Molirena
impulsaría la captación de votos, y con ello, ayudaría al triunfo
de la nómina oficialista. No sucedió ni lo uno ni lo otro. De
los más de 140 mil votos que el político (y aspirante a la primera
vicepresidencia de la nómina de Alemán) decía que su partido sacaría,
no llegó ni a la mitad. ¿Qué pasó en el camino? Hay varias teorías,
pero principalmente, su derrota se debió a que llegaron a la alianza
divididos (al punto que Guillermo “Billy” Ford, uno de los dirigentes
históricos del Molirena les dejó y se fue con la nómina de Endara)
y también porque tenían un candidato presidencial débil. Al igual
que en el Partido Arnulfista, los miembros del Molirena están
pidiendo cambios en la dirigencia.
- Olivia de Pomares: su derrota es,
dentro del PRD –junto con la de Abelardo “Lalo” Antonío, candidato
a legislador por el circuito 3-1 en Colón– una de las más contundentes.
Una sorpresa, si se tiene en cuenta que en las primarias del PRD
para escoger a los legisladores del 8–9, Pomares fue la más votada.
Tras su descalabro, una de las tesis que más se maneja es que
la veterana política recibió un pase de factura por su posición,
en varias ocasiones –o más bien la de su suplente, Luis Cedeño–
en contra de la línea del partido.
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| Tras la contudente derrota en las elecciones,
la oficialista enfrenta una dificil crisis a lo interno
de sus partidos. Sus miembros hablan de reestructuración
para resucitarlos. |
- Augusto “Onassis” García:En
esta su primera incursión como aspirante legislativo, “Onassis”,
uno de los más cercanos colaboradores de la presidenta Mireya
Moscoso recibió el rechazo de los electores. La curul del circuito
7–2, en la Villa de Los Santos –por la que Onassis competía– quedó
en manos del candidato perredista, Olivares Frías, quien le ganó
por el doble de los votos.
- Teresita de Arias: La legisladora,
postulada por el Partido Popular, se quedó en el camino a la reelección
por varias razones; pero la principal, según fuentes políticas,
se debió a pugnas internas en el partido. Y es que su apoyo al
pacto META, que terminó en la alianza PRD–PP es algo que sus copartidarios
jamás le perdonaron. Recuérdese que Teresita venía de la Democracia
Cristiana, un partido que combatió frontalmente al militarismo.
- Carlos “Tito” Afú: el controversial
disidente del PRD (hoy arnulfista) ganó, ampliamente, la curul
del circuito 7–1 de Las Tablas. Su reelección significó un golpe
para el PRD, cuyos miembros apostaban por la victoria de su copartidario,
Héctor Cárdenas. Afú fue el legislador que destapó el escándalo
del CEMIS. Con el PRD en el gobierno (y Afú en la oposición y
encima con el estigma de traidor) las cosas no serán muy fáciles
para él. Después de todo, Martín Torrijos advirtió –palabras más,
palabras menos– en uno de sus discursos de campaña que no es lo
mismo ser un legislador de gobierno que uno de oposición.
- Héctor Alemán: otro de los grandes
ganadores. Salió reelecto, por cuociente, en el circuito plurinominal
8–8. Un dato curioso es que en ese circuito un PRD nunca había
logrado la reelección, y encima.
- Carlos “Titi” Alvarado: Su caso es
muy parecido al de “Tito Afú”, por aquello de la disidencia del
partido (recuerde que fue presidente de la Asamblea, gracias a
los votos arnulfistas). En estas elecciones –y contrario a lo
que muchos perredistas creían– Alvarado logró por tercera vez
la reelección en el circuito 4–6 (Dolega, Gualaca y Boquete).Eso,
pese a que “Titi” Alvarado mostró su apoyo a la presidenta Mireya
Moscoso con el voto al magistrado Winston Spadafora; sin embargo,
se mantuvo dentro de las filas del PRD. Es más, tras la elección
de Alvarado como presidente de la Asamblea, el propio Martín Torrijos
anunció que se iniciaría un proceso disciplinario en su contra
– y en la de los legisladores que habían votado contra la línea
del partido–, pero nunca prosperó. Se suponía que la factura llegaría
ahora, pero no; “Titi” Alvarado se alzó con la victoria, por voluntad
popular.
- José Isabel Blandón: Aunque en las
últimas semanas previas a las elecciones Blandón dio algunos traspiés
en la política, logró la reelección en el circuito 8–8. Solo que,
a diferencia del proceso electoral pasado, esta vez no logró ser
el más votado. Salió por medio cuociente. Un golpe en su autoestima,
si se tiene en cuenta que Mireya Lasso, una de las caras nuevas
postuladas por Solidaridad, sacó más votos que el propio Blandón.
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