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Pittí: cuatro años al frente del
IPAT
Elizabeth Garrido A.
egarrido@prensa.com
Como
gerente general del Instituto Panameño de Turismo (IPAT), a Liriola
Pittí le ha tocado estar presente en los principales eventos de
promoción turística del país. Desde la celebración del certamen
Miss Universo, el año pasado, hasta los diversos actos conmemorativos
del Centenario de la República.
Su tarea, más que protocolar, ha
sido dar a conocer el nombre de Panamá en el mercado turístico internacional.
¿El propósito? Incrementar el número de visitantes que se reciben
anualmente. La meta es llegar al millón este año.
En la consecución de ese objetivo
ha sido necesaria no solo la participación del gobierno, sino del
sector privado. El plan de conquista empezó por condicionar la infraestructura
turística y por mostrar los principales atractivos del país. Asimismo,
inició la ejecución de la campaña de promoción turística internacional.
Para aumentar el número de turistas
la política ha sido salir a buscarlos. Se trata de decirle al resto
del mundo “aquí estamos”, dice.
Los resultados –aunque incipientes–
ya se ven: el crecimiento promedio anual del sector turismo es de
8.1% desde 1999. El incremento en el número de visitantes es del
60% (330 mil 122 más que en 1999) y el aumento en el gasto turístico
es del 47% (252 millones de dólares más que hace cuatro años).
Si bien la actividad turística ha
mostrado un mayor dinamismo que otros sectores, no todo ha sido
color de rosa. En el proceso han habido obstáculos que se han tenido
que sortear. Detrás de esos logros y dificultades se encuentra Pittí,
quien, a escasos meses de dejar su cargo, hace un balance de su
gestión.
¡A pescar!
El principal logro del sector
–según Pittí– ha sido la imagen positiva que se le ha dado al país
como destino turístico. “Panamá era un desconocido turísticamente”.
Además, agrega, se ha logrado que
el turismo se vea como una fuente seria de generación de ingresos
y empleos.
En cuanto al presupuesto asignado
se logró por primera vez que el IPAT tuviera un presupuesto “apropiado”
para iniciar el mercadeo de Panamá (se refiere a los diez millones
de dólares para la campaña turística).
Con el presupuesto asegurado, se
delineó el perfil de Panamá para promocionarlo de forma diferente
al resto de los vecinos de la región, que también tienen playas,
o de los países que se “mercadean” como ciudades modernas.
En el caso de Panamá, con un desarrollo
turístico incipiente, se sacó ventaja de su riqueza natural y cultural,
dirigiendo los esfuerzos al turista pionero que busca la aventura
y no solo una experiencia de diversión.
Una vez iniciada la campaña, Pittí
tuvo que enfrentar su “principal reto” al frente del IPAT, la industria
turística se contrajo internacionalmente producto de la desaceleración
económica y de los efectos causados por los ataques terroristas
del 11 de septiembre de 2001.
Estados Unidos se había seleccionado
como uno de los principales mercados para la promoción internacional.
Algo parecido ocurrió con Argentina, otro de los mercados escogidos,
que comenzó a resentir las consecuencias de su crisis política y
financiera. Así las cosas “se hizo un cambio en la orientación de
la campaña”, es decir, los esfuerzos se concentraron en otros países.
Además, hubo que trabajar para recuperar
la confianza de la gente en que la campaña turística debía continuar.
Así se hizo.
Pese a las dificultades, los trabajos
de la campaña de promoción continuaron. Panamá consiguió ser la
sede del certamen Miss Universo. Eso, definitivamente, fue uno de
los “principales logros” alcanzados en estos cuatro años, asegura
Pittí.
El hecho de que el certamen de belleza
se celebrara en el país justo cuando este se esforzaba por llamar
la atención del mundo fue una oportunidad que nos dio carácter de
exposición internacional.
Durante el 2003, Panamá también
fue sede de importantes eventos internacionales vinculados a la
celebración del Centenario y su designación como “capital iberoamericana
de la cultura”. Los eventos contribuyeron en gran medida a la promoción
turística.
Pese al temor de que el auge en
el sector disminuya porque este año no habrá celebraciones internacionales
de la envergadura del certamen de belleza, Pittí está segura de
que el 2004 “está vendido”.
Significa que las reservaciones
de las líneas aéreas, hoteles y la actividad de los operadores de
turismo se incrementará en un 10%, aproximadamente. De hecho, agrega,
en estos momentos estamos vendiendo el verano de 2005.
Aunque la campaña de promoción turística
internacional está paralizada –todavía no se ha adjudicado el contrato
para su continuación–, el IPAT sigue mercadeando a Panamá en las
ferias internacionales de turismo.
Retos
El próximo gobierno puede
continuar con el impulso del sector. Si bien se han registrado avances,
todavía faltan muchas cosas por hacer. Para empezar, la gerente
del IPAT dice que es necesario que el panameño tenga más conciencia
de la cultura turística, y hay que poner especial énfasis en la
calidad del servicio que se está ofreciendo.
“Lo importante ahora es que el visitante
se vaya con una buena imagen del país, dando a conocer Panamá a
sus amigos y familiares”. Para darle continuidad a los esfuerzos
logrados, es necesario que el próximo gobierno tenga en cuenta los
retos que tiene por delante. Pittí señala entre ellos: la inclusión
del tema de turismo en los quintos y sextos grados de las escuelas
públicas y privadas, y la actualización de los docentes universitarios;
la planificación y estrategia de desarrollo para el Archipiélago
de las Perlas, en particular Isla del Rey a través de un convenio
de cooperación internacional y la participación de Panamá en las
ferias regionales.
En resumen, “hay un esquema organizado
para que lo que se hizo bien se siga haciendo bien, incluso se mejore,
y lo que no se hizo tan bien se pueda hacer mejor”.
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