|
PERFIL
Trayectoria
Tiene un MBA del INCAE Business School. Logró su licenciatura en Administración de empresas con énfasis en Finanzas y Economía en Texas Christian University.
Además de su experiencia en Credomatic, por los últimos ocho años trabajó en Hispana de Viajes como gerente general y ocupó la dirección de CEDEVAL (Centro Depósito de Valores de El Salvador).
También fue presidente de la casa corredora de Bolsa IBC (Inversiones Bursátiles Credomatic).
|
Aunque está acostumbrado a la competencia, la disputa de mercado en la que se encuentra hoy es totalmente diferente a la que experimentó en su natal El Salva-dor. Juan Carlos Mejía lo reconoce.
En el país centroamericano hay prácticamente cuatro bancos que hacen banca de consumo, mientras que en Panamá existen 43 entidades crediticias con licencia general para hacer todo tipo de negocios bancarios. En esas aguas se mueve Mejía. El ejecutivo es gerente general de Credomatic en Panamá, el brazo “tarjetero” del BAC, que tiene cerca de 100 mil clientes en lo que respecta al segmento de dinero plástico.
Mejía dice que su misión en el país, desde hace seis meses, está enfocada en dos objetivos: hacer crecer el negocio apuntando hacia un mercado premium, y lograr operaciones más eficientes.
El negocio de tarjeta, dice, es de volumen, por lo que en esta actividad no se puede pensar de forma elitista. Al ser un negocio, a su juicio, de márgenes pequeños y operativamente costoso, se necesita una pirámide de clientes masiva. Por ello, “no podemos decir que Credomatic ha pasado la página en lo que respecta a clientes de ingresos bajos y medios”.
“Ahora seguiremos apuntando a esos clientes que han sido muy buenos, pero combinado con potenciales tarjetahabientes con ingresos altos”, explica.
En El Salvador, donde la empresa tiene cerca de 200 mil clientes, Mejía también ocupaba la gerencia de la entidad, lo que le ha dado
la experiencia para lidiar en una plaza con crecimiento económico, con muchos competidores y rigurosas exigencias por parte de los
reguladores.
“Panamá es importante para el grupo, por todo el desarrollo económico, sobre todo el segmento de consumo. Mi movimiento tiene que ver con crecimiento de cartera y orientación de la estrategia de nuevos productos, operatividad de la empresa en cuanto a calidad de servicio”, acentúa.
Si hay algo que caracteriza a Credomatic es el agresivo telemercadeo que realiza para captar más clientes. Mejía asegura que ese modelo de hacer negocio cambiará de enfoque.
“Se trata de direccionar la fuerza a ventas directas y utilizar las llamadas para atender las necesidades de clientes ya existentes”.
Su visión del negocio es importante. En alguna medida, garantiza que a futuro la operación en el país crezca.
Mejía espera que como único grupo financiero en Centroamérica con certificación ISO 9000 logren la excelencia en el servicio. Cree firmemente que esta diferenciación los llevará a ganar participación de mercado en la industria y a asegurar el posicionamiento actual.
“A pesar de que Panamá es un mercado muy competido, la trasformación de los productos ya existentes y la creación de nuevos, que se adecúen a las necesidades de los diferentes nichos de clientes presentes en este mercado, nos llevarán a ganar la aceptación”. Estos productos serán acompañados de nuevos programas de lealtad.
Pero Mejía tendrá que lidiar con una realidad: la morosidad, en términos de saldo y número de plásticos, en este segmento de crédito ha crecido especialmente en segmentos medios, y por otro lado, la calidad de la cartera presenta un mayor nivel de morosidad al primer semestre 2008 (3.05%) si se compara con el cierre de 2007 (2.8%).
Por último, y no menos importante, la crisis financiera en Estados Unidos podría detener aun más el ritmo del crédito al consumo, que según la Superintendencia de Bancos presenta una ligera tendencia de desaceleración en todos los segmentos durante la primera mitad del año. Aun con este panorama, Mejía cree que el negocio seguirá creciendo para quienes logren ser competitivos.